jueves, 28 de mayo de 2009

Cae el verdugo

Cae el verdugo en la carnada,
Con dolor y sin respeto mira al viejo
Se ablanda ante cicatrices en su cara y en su espalda
Mientras el viejo sonríe con ira y con venganza

Con despecho y alegría ríe de placer,
En cuanto observa como la carnada toma al enemigo
Y dulces memorias invaden la mente del ser.
Ser de lo que era un viejo amigo

La luz cubre caras conocidas
El fin llega y nadie adolece,
Una vida muere y la otra queda disfrazada.

Mi fiel compañero, mi perfecto acompañante,
Esperándome en otro lado
Vives, ya viejo, envejeciendo
Dándome la espalda, viéndome de lejos
Mientras mi cuerpo ahogado ruega por un final feliz
Y mis sueños todavía,
Siguen muriendo sueltos.

Por Sebastián González de León y León.

lunes, 23 de marzo de 2009

Perdiendo

Solo trata de perder e intentarás crear
Solo trataste de ver, la incertidumbre; amar
No puedes intentar ser, así te vas a amarrar
Puedes intentar crecer, pero solo intentar.

Sólo tu, estas sólo. Yo, de camino estoy,
Pues se como hacerlo, Una tarde como hoy
Caminando yo solo, mírate, mírame hoy
Monotonía en vilo, monotonía yo soy.

Recuerdo, podía ser, Pero solo recuerdo,
Mi alma puede hacer, como tirar un dado.
Corazón efervecer, hacerlo a un lado,
Rendirme para vender, cierto, muy mal jugado.

En un cuento muy corto, En una historia,
En un feo retrato, Con noche tardía,
Deseando un fin harto, perdiendo el día.
Perdiendo con fín corto, solo, en un corto día.

Por Sebastián González de León y León.

martes, 17 de febrero de 2009

Ser

Se deja de ser para ser,
No se existe sin cambiar,
No se existe sin crecer,
Es algo que tenemos que tolerar.

Nunca hay más que ofrecer,
Sólo un caballo y un pie roto,
Sólo un camino sencillo,
Con una vista majestuosa,
Y un arma rota,
Que te pierde en la insensatez y en la razón,
En las mujeres y en uno mismo.

Ver cómo se cae el cielo,
Cómo muere el amor,
Cómo el agua nos aplasta,
Cómo la curiosidad nos mata.

¿Quién dijo que las mariposas viven poco?
¿Quién dijo que soy único y que en el fondo vivo para siempre?
Sólo uno más, al igual que los demás
Al igual que lo que sentí ayer
Y lo que no sentiré mañana.

Ya sabemos el final,
Es cruel y bello a la vez
Pero por más miedo que provoca,
Siempre lo queremos ver.


Por Sebastián González de León y León.

miércoles, 14 de enero de 2009

El caminante

Muerto estaré mañana
Pasé desapercibido, como siempre
Como una mancha que no se quita
Como un detalle imperceptible,
Como un árbol, roído por tiempo,
Deshecho por tontos enamorados,
Pero por más tontos, no olvidados.

El árbol esta quedando sin hojas,
Solo, con sus raíces, agonizando su follaje
Ya no hay nidos en su copa,
Ni una ambiciosa oruga que coma

Solo un muerto que camina con los ojos cerrados
Acercándose a la vida, alejándose del tiempo
Siempre caminante, siempre existente,
Y muerto quedó, el vivo que salva el mañana,
El ingenuo caminante

Por Sebastián González de León y León.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Nada

Como siempre. Sin palabras
Sin tener nada que decir,
Dejar hablar las palabras,
Sentir con nada que sentir.

Como hábito vacío,
Como la falsa angustia
Que te deja mi vicio
Porque te da simpatía.

Yo soy palabra, sólo el reemplazo
De lo dicho y lo hecho;
Corazón que siente pero no late,
Hombre muerto que revive.

Soy el que sabe que no hay nada
La palabra que lo dice todo,
Pero se olvida que nunca habla
Porque al final todos los que saben, nada sienten.

Por Sebastián González de León y León.

martes, 11 de noviembre de 2008

5 minutos

Oscura, oscilante, la mirada de la vecina exasperante, aburrida, melosa, la novia de esta, que siempre carga su cara asquerosa, sumisa, poseída, el carácter que tiene ante esta situación, donde se encuentra perdida, con duda, con rencor, por no poder resolver sin querer soltar una gota de sudor.

Sin culpa, sin dolor, cae al piso la una entre las dos.

La sombra oscura, oscilante, con un tiempo aburrido, a una hora melosa, con un sentido sumiso y poseído de duda y de rencor, donde las dos comparten su culpa y su dolor.

Espectacular, fantástico, el santuario de las dos, donde la una y la dos, dos comparten esta sensación, mala, buena, triste la relación que cautiva mi corazón, no se sabe, no se entiende, es casi azul, casi azul el sendero que bebe, toma, traga, se regocija en esa dirección que tanto halaga, seductora, abrumadora, la traición de su alegría; un instante de pasión que rebasa todo límite de lo verdadero, lo falso, lo justo, lo injusto, lo bello y lo no bello.

Solo son cinco minutos de pasión.

Por Sebastián González de León y León.

sábado, 25 de octubre de 2008

Como acabas

¿Cómo acaba? Yo lo sé, te diré quien soy:
El final nunca llega, uno lo hace llegar.
Yo sé cuando morir, cuando crecer, cuando vivir y dejar de vivir,
Sé distinguir entre el vivo y el muerto, entre el caminante con “tennis” y el que ya los colgó.

Cuando me vaya, seguiré. Cuando me veas, sabrás quien soy
La distinción entre dejar de vivir y morir te la voy a dar
Te daré una probada de lo que no sabe, y lo que es no saber
Solo un pequeño deleite para su sentir.

No te preocupes, soy tu salvación
Agradecerás el conocerme hoy,
Disfrutaras de algo… mi sensación
No te hagas, ya sabes quien soy Yo

Solo te pediré algo:
Un beso acambio
Por algo corriente, ¿quieres?
No te doy tanto miedo, ¿vés?

¿¡Asi de ingenuó!?
¡Uno muere como vive!
¡Uno muere como és!
¡Uno és como vivió!
No lo sabes hasta que mueres,
Pero La Muerte soy Yo


Por Sebastián González de León y León.