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miércoles, 4 de julio de 2012

Recorrido.

Desnuda se muestra, 


corriendo ha caido,


víctima del ocaso


su vida escurre,


ha ido muy lejos.




Retiene su memoria


corriendo a otro lugar,


pero tropieza cada vez


con el humo recordado.




Ahora sola se deja ver,


queriendo ser normal,


normalidad inuscitada


de tierras aras de algo.




Viendo su induvidualidad


es sagaz y preferible,


ahora sólo respira 


y se dice: seguiré caminando.







lunes, 25 de junio de 2012

Noche en la ciudad.


Es de noche en la ciudad.

Las luces nocturnas se elevan en el cielo.

El manto grisáceo no permite admirar las estrellas.

Y el corazón palpitante de hombres como yo, sufre.



Es de noche en la ciudad,

El paisaje nocturno se torna sombrío, gris.

El silencioso grito de mi alma no se oye,

se desvanece con los ruidos insaciables de la urbe.



Sentir que te he perdido,

Llorar que no te tengo.

Es de noche aquí y en mi cuerpo,

en mi ser tan duro y triste.



Como no haberte adorado en la ciudad,

Si tú eras la capital de mi Estado,

El centro dulce de mi universo,

de todo lo que he anhelando.



A quién diablos podrá importarle que no estés conmigo,

Si es de noche en la ciudad y la gente vive.

Es gente que sufre la cotidianeidad,

y se olvida del mundo.



No sé si yo pueda olvidarme de ti,

de tus caricias bajo un faro de luz destellante.



Es de noche en mi ciudad,

Y es de día en el campo,

en la delicada pradera de tu alma libre.



Solo deseo que,

después de largas noches en vela,

encuentre por fin,

la serenidad del crespúsculo.

Alan Santos

lunes, 18 de junio de 2012

Déjame ser tus ojos.

Déjame ser tus ojos
Competir con las estrellas.


Mira el miedo de mis palabras
Que pretenden desnudarnos.


Siente un susurro suave
Y luces en los faros
Viste versos claros
Que nos abrazan como el mar


Siente como susurra el mar
Escucha las olas moverse
Y siente como mentirte
Son besos para quererte. 


 Por Sebusapé.

jueves, 14 de junio de 2012

Intuición

Por la intuición nos acariciamos con palabras
Nuestros sentimientos anónimos
Son el roce de nuestras manos
Mientras nos sentamos en el taxi
Camino a cualquier lugar
Moviéndonos en cualquier momento.

Nuestros dedos entrelazados
Son los juegos de mis sentimientos,
Diez o más son los provocados
Jugueteando con tus dedos,

Y hacen la misma música
Que podrían hacer con tu guitarra
Que podrían hacer con tu acústica
Que podrían hacer con tu cara cuando se sonroja.

La intuición de tu mirada
En la curiosidad fijada
De tus labios que buscan
Los míos para besarnos
Son el cariño
Que tu dejaste abandonado.

Por Sebastián González de León y León.

jueves, 17 de mayo de 2012

Soneto


Y con esa figura que contemplo
¿Cómo puedo querer morirme ahora?
Ni siquiera recuerdo ¡Nueva Aurora!
Si yo estaba dormido o ya despierto

¿Cómo puedo olvidar este momento?
Pues el ser para estar despierto implora
Y aunque sé yo que ya ha llegado la hora
¿Cómo debo aguantar el sufrimiento?

Debo ser de mi muerte un fiel testigo
Debe el alma morir entristecida
Debe el cuerpo aguantar el cruel castigo

Debo ahora olvidar pasión querida
Debo ser mi asesino, ¡mas sonrío!
Pues yo sé: ¡te veré en próxima vida!

Por Ari Ben Ramírez Villegas.

martes, 15 de mayo de 2012

Peceras


Como claridad sublime, lo etéreo dejó atrás. Como silenciada clausura, sonrojada lubricó miradas faltantes. Como cristalizada madera, hirvió las nubes dentro sartén viviente. Como clásicos eternos, ubicó locuaz alumbrantes sinceridades. Como sintética medida, coloreó orillas intermedias. Como lunas brillantes, flores colorantes derrumbó con único corte. Como sonriente suicida, todo, lentamente. Como viviente, dibujado -apenas descubierto- todo.

Por Lucía Labra.

domingo, 13 de mayo de 2012

Trivialidades.




Entonces la vida esta posada ahí,

Tan inerte como la decisión que tomas,

y que es la vida, si no la condena de la libertad,

la libertad que a todos persigue y angustia.


Pero la angustia hace interesante todo,

decides lo indecidible, haces lo que eliges,

riges la vida misma, la vida que te rodea.


Es desear amar, querer conocer,

mirar, expresar, reconocer, enumerar…

encontrar la decisión es complejo,

nada más complejo que vivir.


Lo humano se crea decidiendo,

tu afinidad por lo trivial es tan importante,

como lo es tu más grande decisión,

creer que existe un dios,

o creer que existe un universo,

la eventualidad de las cosas, nos rige,

escoger erige el anhelo humano de alcanzar lo deseado.


jueves, 10 de mayo de 2012

El Águila no puede volar


El águila alza la vista, no puede volar
Intenta hallar el nopal, no encuentra a la serpiente
En vano bate sus alas, no cabe en su mente
Que al pueblo que tanto la busca le ha de fallar

El pueblo pierde esperanza, ¿cuándo va a parar?
Sufre de impotencia y de miedo hacia lo inminente
Pues corre peligros, se ensangrienta su presente
La inseguridad va suelta, ¿quién ha de escapar?

Lanzan preguntas al viento, quieren una pista
Buscan la solución donde sólo habrá terror
Cuando la respuesta la tiene el joven artista

El águila ve al joven, reconoce valor
Y a éste al mirar al águila le brilla la vista
Sabe que la ha de salvar por borrar el temor

Por María Fernanda Rodríguez Toral.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Dibujando con palabras la libertad


Cegamos con palabras huecas la razón
Por amor falso de ideas que no existen
Sólo demagogias y palabrerios,
Balbuceos desesperados de engaño
(Y auto engaño)

Nos dibuja la libertad con palabras
Sin entenderla, sin conocerla
Como un maniquí sin opinión
Que viste por ser vestido
Que posa por vender
Por nada, por dinero

Parte el espíritu para hacer daño
Sobre lo inocente
Seca el corazón para regar
Lo que disgusta a nuestras almas
Que quedan ciegas por amor
Construido con palabras huecas

La pregunta de la vida ha desaparecido
Nos han llevado a caminar
Por un cementerio oxidado
Por lamentos que crearon un mar

Explotemos frente a la hipocrecía
Que parte el espíritu
Y seca el corazón con ímpetu
Matando la eterna adolescencia
Que con palabras la libertad profesa.

Por Sebastián González de León y León.

martes, 8 de mayo de 2012

Mátalo

El padre manda a la hija dormir temprano.
La madre manda a la hija vivir temprano.
El mayor hermano manda a la hija soñar tardío.
El menor hermano manda a la hija sonreír

Quien desea, no busca realidades.
Quien claridades, paciente enfermos cura.
Quien soledades, impaciente a varios enferma.

Soliloquio de madera, ven, abre tus
puertas. Convence mi juventud de
alegres venideras claridades.
Soliloquio de madera, ven, extingue al
padre. A la madre
transforma en melodía etérea.

Soliloquio de madera, ven, derrumba al
mayor de los equívocos hermanos. Hunde
su cuerpo maldito, transcribe la historia nuestra,
mátala. Mátalo.
Soliloquio de madera, ven, abraza al
menor de los ensimismados hermanos. Trata
de cubrir aquellos, sus ojos, con tal manto dorado.
Evapora la sal de aquellos, los míos.
Dásela en vaso crista
lizado.

Mandará a la hija dormir temprano.
Mandará a la hija vivir temprano.
Mandará a la hija soñar tardío.
Mandará a la hija sonreír.

Soliloquio, fallas en misión simple.
Soliloquio, fallas.
Soliloquio.

La hija, finalmente, sensibilizada
hasta las uñas, hundirá la certeza del
doquier al por qué.
Dormirá, finalmente la hija
tardío.
Vivirá, finalmente la hija
       tardío.
Soñará, finalmente la hija
               sin sol.
Sonreirá, finalmente la hija
                        sin.

Mátalo, soliloquio. Má
talo, átalo, sonroja sus etruscas
manías en fácil muerte, fácil.

Mátalo. Mátalo.
Mátalo, que ya muero.
Ya que muero,
mátalo.

Por Lucía Labra.

jueves, 3 de mayo de 2012

El Autista


Morelia, 26 de abril. desaparecido está desde
el día, hasta el momento sin tener indicios
de su paradero.

por última vez, de la semana
pasada el miércoles él fue visto,
terminó su jornada cuando a
su domicilio se dirigió a bordo
sin llegar a su destino en una patrulla.

Después, días, la unidad oficial
localizada intacta cercana en una
de Copándaro brecha a la comunidad
en el tanque de gasolina con las llaves.

Álvarez Elías, reconoció su ausencia
hay interpuesta una denuncia.

Por Alberto Cabrero.

domingo, 29 de abril de 2012

Marité



En la arborescencia de las habitaciones casi llenas por tu recuerdo,
en el corazón de la manzana o en la manzana que se parte,
en el desayuno apenas mezquino porque tiene que olvidarse,
Soy un grillo contigo.

A veces hay una rata tras la puerta que toca el teclado.
A veces nuestras manos son dos alondras que se persiguen
o nuestros cuerpos son dos ríos que se templan,
y soy un grillo contigo.

Un grillo como la hierba
que susurra aliviada por el rocío.
Un grillo como el sonido más simple
de un chasquido o cerrar los ojos y oír
hojuelas llenando el plato de cereal
dentro de tus ojos.
Un grillo como posarse en tus senos
y sentir que no hay un tacto
más dulce ni más preciso.

A veces mi carne se parte como una naranja.
A veces tu silencio también me acaricia.
A veces me sabe la boca a tus labios apenas rosados como huellas
y mis cuerdas de guitarra se frotan.

En las nauseas del pasado con sus navajas rotas,
en la furia cuyo pozo está en la palma de mis manos,
en la ventana vacía e inmensa que cubrimos con  las sábanas
mis cuerdas de hombre te llaman.

Te están llamando.

Ven.

Noviembre de 2012


Por Diego Christian Saldaña Sifuentes.

jueves, 26 de abril de 2012

Extraña Marea


Extraña marea,
te ruego no dejes de
existir.
Más aún,
te ruego no dejes
deducir cada
engrane de tu insoluble presencia.

Extraña marea,
¿cómo has logrado adentrar
tus infernales silencios dentro
a mi vida?
¿Con qué
permiso,
qué solicitud,
qué creencia ocular?

Extraña marea,
¿deseabas, tal vez,
mirar la destrozada
sonrisa?
¿Deseabas, tal vez,
nutrir tus voraces ansias
del porvenir ficticio?

Extraña marea,
te ruego no dejes de
existir.
Más aún, te ruego alejar,
desubicar aquellos tus infernales silencios
dentro a mi vida.
Te ruego, también,
cristalizar aquellas tan tuyas voraces
ansias del porvenir.

Por Lucía Labra.

martes, 24 de abril de 2012

Quisiera, a veces

Vivencias clausuradas, simples
antes sin solución
aparente.

Quién diría que aquí
estaría, un día  
una noche cualquiera.

Si mezclara llantos voraces y
clarificara la real solubilidad tendría,
tal vez, palabras.

El día entero quiso comprender
mis noches, aquellas casi irrevocables
luces de días.

Primeramente, la carente bebida
inusual se adhiere a tan quemada 
piel mía.

Quisiera, a veces, lograr 
ese cálido abrazo suyo, aquél
repleto hasta el borde de alegrías.

Quisiera, a veces, sentir
aquella seguridad poco trascendente,
fugaz y permanente.

Porque, ambos sabemos -tú
y yo- cuánto nos queda y
cuánto no puede ya permanecer.

Por Lucía Labra

lunes, 23 de abril de 2012

3.- No busques un Shadow blanco.


Siempre tuvimos un aliado,
un [Shadow blanco]. En
Universidad y Churubusco
empezamos (verdaderamente) a andar
en un [Shadow blanco].
Nos besamos en un estacionamiento
en un [Shadow blanco]
–mucho tiempo/muchas veces/casi diario–.

De regreso platicábamos
en el [Shadow blanco]
y a veces nos dejábamos llevar,
te dije de Pico, de la morte di bacio,
(bacio, es, entre las posturas del amor corporal,
la última y la más avanzada
que figura como símbolo del amor extático”)
la última vez que nos besamos
en el [Shadow blanco].

Se llamaba “el Palomo”,
a veces paso frente a tu casa
y veo parado el [Shadow blanco]
paso en otro coche que está andando.

Ahora no busco un [Shadow blanco]
porque en uno dejé mi futuro
/ya no hacen futuros como antaño/
no lo busco, porque no hay tantos
y si lo encuentro, que no sea el [Shadow blanco...
que no sea el [Shadow blanco             ocupado            por otro].

Por Adam Vázquez.

jueves, 19 de abril de 2012

El fotógrafo


Nunca antes había visto un pétalo cornear un verso.


Un fruto colgante y maduro
con un botón al centro que huele
a dátiles.


La piel de los labios
que curvan el tejido y el tiempo
de una cara.


Una mano dormida
arando el costado.


Nunca antes había visto
los preparativos de una nuez
en el momento previo a devorar
una palabra cotidiana
ni la alegría de una pluma
que besa cualquier reproche.


Ahora me gustaría escuchar los diálogos
de los peces que se esconden en el sexo.


Guardar un silencio prudente. Transcribir.


Cuando te toco se me derriten estrellas en las manos.


Por Diego Christian Saldaña Sifuentes.

miércoles, 18 de abril de 2012

Temor a ti.





Quisiera mirarte y reflectarme en

ti, para saber que existo en tu realidad

pero sé que nunca la veré y de consuelo

me sirve saber que nadie es idóneo de hacerlo.

Es como despertar de un sueño que aún no termina,

pues todo se hace innegable cuando me veo;

atado a tu recuerdo me encuentro,

en mis pensamientos ávidos de construir

tu esencia plaga las ganas de hacerlo,  

te conviertes en ente que me estremece,

porque en un momento todo puede esfumarse,

convirtiendo lo nuestro en ofusca razón, 

pero me protejo pensando en lo perecedero de la vida,

dejando el silencio basto de actuar en lo que alguna vez fuimos.

domingo, 15 de abril de 2012

La verdad equívoca te la digo

Diluidas melodías compactan nuestros sentidos raramente transformados. 
Me preguntas: "¿qué sucede?" La verdad equívoca te la digo.
Vamos, ven conmigo a donde paralelas realidades esperando están.
Te propongo suponer vivir en aquel alterno mundo de realidades compuestas, complejas.
Aquel, sí, aquel mundo cual retenidos nos mantiene desde el día que nos conocimos. Éramos tan pequeños, 
mas aún, la vida nos escapó hacia aquel espacio relativo, carente medido al tiempo. Sin miedo, vamos juntos. Allá nos hemos 
encontrado ya. 

Supón que, aquel opuesto paradero incapaz de vislumbrar nos espera. 
Supón que, aquellos, nosotros, estaremos esperándonos también. 
Supón que, al mirarnos, igual nos fundiremos en eterna alegría
solemne, insabora.

Ven, vamos, ven. 
Aquí ya no estamos.
Hace falta sólo percatarnos del turbulento sonido 
rodeándonos,
hacia la cumbre,
hacia lo eterno.

Por Lucía Labra.

jueves, 12 de abril de 2012

Aullido Absurdo

El sonido entra

La cascada de jade se estira

La forma toca
El trazo se remarca

El color permea
Respiran los sentidos

El aroma se despierta
Y sólo queda esto, sobre todas las cosas. 

Los trenes llegan aquí
De aquí salen los recuerdos
De aquella sal que se adhiere a las rocas. 

De lo único que es cierto; aquello que no tiene límites. 

Lo que no saluda ni se despide
Lo que no acostumbras
La espontánea caricia
La roca al final del peñasco.

El beso blanco del amante cuerdo
La sonrisa elegante detrás del cigarro
Una duda que te asalta para que no duermas,
Aquel gesto noble que te quita el sueño.

Sentir por dentro al sol, incendiándote la cara
Cuando el cuerpo muere, el alma aúlla, 
Toca la piel quemada del cielo razo 
Se sumerge en la cascada de jade que une al mar con el cielo, 
Y de ahí respira tu mirada. 

Venenoso arte
de Venus
Verdor 
de 
verdes
ojos 
verdes.

Por Elu.

miércoles, 11 de abril de 2012

Espero el momento.



Es inexcusable la muerte,
es el descanso eterno del alma,
fundiéndose con el universo,
es representada con tantos sentimientos humanos.

Siento dolor por tu ausencia,
honro con mis palabras a tu memoria,
alimento mi ser con tu recuerdo
y cuando quiero verte o hablarte,
te busco en mis pensamientos.

La muerte no discrimina,
cuando llega es hora de partir con ella,
toma lo que te prestó la vida,
es un ciclo natural de equilibrio,
lo comprendo, 
y espero con paciencia el momento de hacerte compañía,
amiga mía.

Dedicado a Ana Karen Gonzáles Mayorga.
 Q.E.P.D.