domingo, 12 de agosto de 2012

Deseo


Perlas caen del cielo,
deslizando sobre aquel
crepuscular cielo de
deseos rosas y deseos
suicidas de pasión;
mortífera expresión.
 
Bello corazón de plica,
suspiros no son la llave,
de alguien que sabe que
el amor es un ave.
 
El silencio me esta 
asesinando a besos,
quitando el aliento,
catarsis en aliento...

Por Alx.

sábado, 11 de agosto de 2012

Piedra negra sobre una piedra blanca

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmero me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...

Por César Vallejo  (1892-1938).

De cierta alma

Número Uno

Tsssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
tsssssssssssssssssssssssssssssss tsssssssssssssssssssssssssssssssss srrrrrrrrrrrrrrrrr.

(sonido de “ese” por tiempo indefinido)

Esto NO ES silencio.
El silencio no suena a nada
Ligero como el alma
Pero que cursi, pero que in verdadero, hablando de lo que nada sé
De lo que nada se sabe
de nada
del alma.

Número dos.

Sutil como el alma
Me quedo sin aliento
Tantos humanos
El suelo. vacío en mi estómago.
El miedo. Ya no puedo compartir. Somos Tantos tantos tantos tantos.
No puedo.
No hay tanto. Para\dar.

Número tres.

Aire.
Si hubiera menos
Y menos gravedad
Si fuésemos capaces
De ser más ligeros
Resistirnos Entonces tomaría tu mano.
Nolopensaríanolojuzgaríanomedetendría
Tomaría tu mano
Un par son grandes saltos.

Cuatro.

Montón
De labios murmuran
Palabras ajenas
Al mundo mío suyo tuyo y nuestro.
Puedo y creo desear creer, más es
Imposible.
Cuidado desgano.

Cinco.

Reflejo, impostado
Productos de la tecnología
La vida nunca ha sido blanco y negro
Algún viejo ha soportado el desierto.

Seis.

Estoy corriendo
Me asusta
Hoy no es poesía
Es foto
No estoy corriendo
Mis pies cuentan un cuento.

Siete.

Si yo te dijera
No vuelo pues me pesan todos
Y cada uno de sus seres
Más grande del mundo la ciudad
Sus habitantes me pesan
Me pesan
Me pesan
Pasar la tijera.

Ocho.

¿Por qué no puedo parar de hacer esto tan mal?

Mariana Montero López.

jueves, 9 de agosto de 2012

Armarnos es como amarnos.



Soñar no cuesta nada
aunque a nosotras nos ha costado la vida.
Vivir no cuesta nada
aunque a nosotras nos ha costado la muerte.
Morir no cuesta nada
aunque a nosotras nos ha costado la patria.
La patria no vale nada
aunque la nuestra se construya en dignidad,
se destruya con metales
y de las palabras vuelva a levitar.
Nos armamos,
nos amamos,
no nos dejamos.
Si escuchan nuestra voz, no callen nuestro corazón,
andamos rebeldes pero contentas,
¿pobres?
pobres ellos, los otros que no caben en nuestro mundo.
Nuestro mundo no vale nada,
pero la nada nos permite perdernos y
encontrarnos en la gloria.
La gloria no vale nada,
pero la nada nos permite re – escribir nuestra historia.
PAZ

En memoria de las mujeres zapatistas.

Por Buja.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Atavismos liberados.


Hermosos límites, bellos atavismos
rodeados de certezas descomunales,
para ti lector, que te veo, que te respiro,
escribo esto, confío esto;
nuestro mundo nos permite ser,
tómalo y disfrútalo, explótalo,
reúnete con ellos, quédate solo,
respira tu libertad, regresa a comunión.

Encuentra un balance de entre todo,
de entre la niebla, para ser, para notar
deseo puedas percibir, oler, tocar,
triunfo es ser, es poderte valorar,
es que amado puedas estar.

Carlos Osorio.

martes, 7 de agosto de 2012

El mounstro que se convirtió en gota, la gota que se convirtió en mounstro

Cuan difícil es encontrar algo que nos atraviese el pecho...

Quizá porque con el tiempo la armadura se ha endurecido; de tal manera que sólo hay dos formas de penetrarla: de golpe, intempestivamente o lenta e "imperceptiblemente", como la gota de agua que cae siempre en el mismo lugar hasta perforar la piedra.

Esa gota que ves, pero ignoras porque subestimas. Esa que forma parte de tu escenario por años, hasta el día en que te atraviesa y no hay marcha atrás.

¡Qué pena que la pobreza se haya convertido en la gota que el egoismo colectivo resiste! Que haya dejado de ser ese mounstro que podía atravesar nuestra coraza y dejarnos sangrar.

Sangrar de vergüenza, de dolor por el otro, sangrar como sólo los humanos sangran.

Me pregunto si algún día esa gota recobrará fuerza, si un día llegará a darnos una estocada al corazón gritando: ¡Estoy aquí aunque me ignores! la miraremos a los ojos y nos daremos cuenta que no es una inofensiva gota, sino el mounstro presente siempre que carcomió desde las entrañas todo un pueblo.

O si la gota logrará perforar la armadura antes que el portador deje de ser humano...


Por Santa Irais Chamorro.

lunes, 6 de agosto de 2012

Consejos de Taberna (I).


«Amigo deja de seguir a esa dama, hay muchos peces en el mar». Dijo un hombre a otro hombre, que desde ese día se embarcó decidido, en un pesquero. El hombre recorrió motivado todos los océanos y mares conocidos, tratando de hallar por fin, aquel pez colorado que lo esperaba en algún recóndito lugar del mundo acuático.

Quizás lo encontraría en la calidez  tropical de un islote del caribe, o posiblemente en la insólita frialdad de los mares polares. No lo sabía. Pero si de algo estaba seguro el hombre timorato –ahora noble pescador–,  era de que a pesar de las adversidades de la vida, se encontraría con el pez de su destino al mirarlo a los ojos: no importando si éste resultara ser un tímido y saltarín salmón, o una agresiva barracuda esperando a su presa, en las turbias y misteriosas aguas del Mediterráneo.

Alan Santos.