jueves, 16 de agosto de 2012

Más vale pájaro en mano, amanece más temprano


Mas vale pájaro en mano, amanece más temprano.
No por mucho madrugar, azadón de palo.
En casa del herrero, que ciento volando.

El que a hierro mata, se lo lleva la corriente.

Camarón que se duerme, tal astilla.
De tal palo, a hierro muere.

Árbol que crece torcido, candil de la calle

Por Mak Ako.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Nueve de la mañana.

Hacia las nueve de la mañana me dirijo,
el día comienza con exaltada mañana,
calles y calles inundadas de gente,
la marea de clases sociales no se distingue,
hermosa gente que existe en su idiosincrasia,
correas invisibles suelen portar,
amos y esclavos mezclados en su soledad.

Corro al medio día apresurado a comer,
la tarde ha sido, la distinción es más,
unos comen tortilla, otros comen corte,
regresan a laborar con su condición igual.

Camino lento en la noche, aquí,
todos cabizbajos, no hay distinciones,
todos han sido, todos son iguales,
dejan su idiosincrasia en otros lugares, 
regresan a su lecho para despertar,
despertar en la misma condición,
para dirigirse a las nueve de la mañana. 


martes, 14 de agosto de 2012

Volando.


El aire era tenue, entre los ruidos cotidianos del la media tarde, parecía que algo se escapaba sutilmente como el rechinar inocente de una puerta; escuchaba una voz que parecía más bien un tintinear, mezcladas con el sonido venían a mi sensaciones que hacían vibrar mi piel, que me hacían sonrojar y al tiempo me ponían nostálgica, había encontrado un lugar más alto para ver las cosas que acontecían a mi alrededor, estaba parada justo ahí a la mitad de mi habitación, pero mi mente se había escapado a otro lugar...

Schatzye Lpz

lunes, 13 de agosto de 2012

Pasional 50. Encuentros.


La vi. Ella me vio. Me dijo: "Hola", con una sonrisa tímida e imprevista por haberme encontrado en una situación poco convencional. ¿Cuándo te encuentras con el amor de tu vida al caminar por la calle? Respondí el saludo casi por instinto, como una grabadora descompuesta y polvorienta. Con palabras entrecortadas que denotaban mi inmensa sorpresa. Mi boca se movió, y de ella sonidos brotaron: H-O-L-A. Y nuestras miradas chocaron, se entrelazaron por algunos segundos flotando en el espacio. Ese instante duró para siempre, vivió congelado. Abrió con brutalidad las puertas de la esperanza tanto tiempo cerradas en mi interior.
Aquello terminó tan rápido, como un fugaz pestañeo y seguimos, aturdidos, nuestros respectivos caminos ignorándonos el uno al otro. Continuando con nuestras solitarias vidas al igual que dos desconocidos.
Ella se siguió de largo. Volteé con agilidad para mirarla de espaldas y contemplarla desapareciendo en el horizonte como un velero que zarpa a la mar, que nunca regresa. Me mantuve caminando con una desdibujada sonrisa en mi rostro. Nunca más la volví a ver. Ni en mis sueños, ni en la casualidad de una inusual caminata por la calle.
Alan Santos.

domingo, 12 de agosto de 2012

Deseo


Perlas caen del cielo,
deslizando sobre aquel
crepuscular cielo de
deseos rosas y deseos
suicidas de pasión;
mortífera expresión.
 
Bello corazón de plica,
suspiros no son la llave,
de alguien que sabe que
el amor es un ave.
 
El silencio me esta 
asesinando a besos,
quitando el aliento,
catarsis en aliento...

Por Alx.

sábado, 11 de agosto de 2012

Piedra negra sobre una piedra blanca

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmero me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...

Por César Vallejo  (1892-1938).

De cierta alma

Número Uno

Tsssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
tsssssssssssssssssssssssssssssss tsssssssssssssssssssssssssssssssss srrrrrrrrrrrrrrrrr.

(sonido de “ese” por tiempo indefinido)

Esto NO ES silencio.
El silencio no suena a nada
Ligero como el alma
Pero que cursi, pero que in verdadero, hablando de lo que nada sé
De lo que nada se sabe
de nada
del alma.

Número dos.

Sutil como el alma
Me quedo sin aliento
Tantos humanos
El suelo. vacío en mi estómago.
El miedo. Ya no puedo compartir. Somos Tantos tantos tantos tantos.
No puedo.
No hay tanto. Para\dar.

Número tres.

Aire.
Si hubiera menos
Y menos gravedad
Si fuésemos capaces
De ser más ligeros
Resistirnos Entonces tomaría tu mano.
Nolopensaríanolojuzgaríanomedetendría
Tomaría tu mano
Un par son grandes saltos.

Cuatro.

Montón
De labios murmuran
Palabras ajenas
Al mundo mío suyo tuyo y nuestro.
Puedo y creo desear creer, más es
Imposible.
Cuidado desgano.

Cinco.

Reflejo, impostado
Productos de la tecnología
La vida nunca ha sido blanco y negro
Algún viejo ha soportado el desierto.

Seis.

Estoy corriendo
Me asusta
Hoy no es poesía
Es foto
No estoy corriendo
Mis pies cuentan un cuento.

Siete.

Si yo te dijera
No vuelo pues me pesan todos
Y cada uno de sus seres
Más grande del mundo la ciudad
Sus habitantes me pesan
Me pesan
Me pesan
Pasar la tijera.

Ocho.

¿Por qué no puedo parar de hacer esto tan mal?

Mariana Montero López.