jueves, 27 de septiembre de 2012

Ríos


Los ríos como gargantilla
pasan por tu cuello,
se sostienen con el broche
de tu hueso.

Los ríos de tu cuello
se resbalan
y yo no los recojo con mi boca,
no humedezco mis sentidos
porque no quiero
seguirle la corriente
a tus ríos.

Se me hace mar la boca
por que desemboquen 

los ríos manantiales
en tus pechos,
corazón diamante que los cubre.

Tus ríos son la lumbre.

Se me quiebra la voz
de querer servirte,
de poder tomar 
de tus ríos que me sirvas.

Que me convides de ellos,
los ríos de tus cabellos

recubren hasta el vientre.

Se me tiemblan las piernas
por rogarte
que me dejes ser pez
o que me mates.

Cimbran mis lagrimales
de querer llorarte
por tus ríos 
y por tu sangre,
por tus muslos que sostienen
estos muslos,

de mirarte
esos senos apretados 
y distantes.

Nuestras mentes
nuestros ríos,
pubis,
distracción...

ríos.

Sueños
de tener tus manos chuecas 
en mi espalda
y saber tu saliva...

tus ríos.

Lejos de tenerte 
enamorada,
lejos de la nada...

tus ríos.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Hay ruido.

Hay ruido,
son 4:34 am
gritan gatos,
chillan cigarras,
corren murciélagos,
caminan veladores.

Son las 5:05 am
hay gente,
caminan cigarras,
duermen murciélagos,
salen las luces.

Hay vida,
hay pobreza,
hay riqueza,
son las 8:28 am.

Son las 9:00am
hay gente,
hay ruido,
hay alaridos.


martes, 25 de septiembre de 2012

Estaca blanca

No son tus labios, ni los besos que das con ellos
Ni aquellos ojos blancos con los que sonríes.
Es el fallo que me das por historias o lenguajes,
Las formas que nunca pierden tus distintas mentes.

Eres un imperio que no domina
Sino uno de los que promete
Las noches de choques y crónicas de la vida
Eres el marciano en mi cabeza
La estaca blanca que perfora.

Mi mujer asesina que te vendes
Y sin ti nadie sería
Ni en las fiestas
Ni con la familia

Estás en mi mente
Y tu olor es un deleite
No puedo dejar de ser
Si no hay quien me calcina

Me encantas
Pero estoy en la clínica
Y por eso escribo,
en vez de meterme cocaína.


Por Sebastián González de León y León.

lunes, 24 de septiembre de 2012


Voy buscando tu rostro entre la gente, teniendo miedo y a la vez ganas de verte.
Miedo de mirarte feliz con alguien más y con ganas de verte perturbado por mi ausencia.
Camino mientras observo en todas direcciones tratando de cruzarme con tus ojos grandes y encantadores, pero no estás.
No apareces por ningún lado y una vez más intento esconderme de todos, como si ellos me miraran con ojos de desprecio y desearía no estar allí pensando que tal vez, tú estés en un lugar buscando mi rostro también. 


Arai G.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Crónicas de un instante contigo

Te podría tener en mis brazos por siempre sin sentir hastío
Creando un sueño fugaz para compartirlo contigo.

No invoquemos a la eternidad, pues es un momento breve
Mejor vivamos en esta pausa que es el instante:

Y que los dioses nos lleven a donde ellos quieran
Y desafiémoslos de frente, hasta que ya no puedan.

Y bañándonos en la fuente del amable eros
Descansamos del tedio y de los necios peros

Y cuando convivimos en la alcoba, para beber nuestros labios
De este pequeño instante, tú y yo somos sus amos

¡Únete mi!, a este mar de emociones que me invaden
Abrázame con tu elixir hasta que nuestros corazones cuadren

Olvidemos el pasado con su lúgubre pesar
Afuera las cavilaciones, y viva nuestra promesa de amar.

Abandonemos, pues, la ilusión del que será, y hagamos de esto un momento para cantar.


Por Ur el Goliardo.

Yo no lo sé de cierto, pero supongo.... Jaime Sabines

Yo no lo sé de cierto, pero supongo....

Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre
un día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.

Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.) 




                                                                                                                                                                       (1926-1999)

viernes, 21 de septiembre de 2012

Subversiva (II)

No sé cómo he despertado. 
Días y días varios son ya cual he fundido mi cuerpo con sobredosis 
de licor más medicamentos. El sueño me consume, se consuma y activa deseos de dormirle siempre. 
Todo silencio, pájaros lejos. Muy lejos.
Yo, mi eterno país sin nombre, sin sonda. Yo, mi eterno secreto amado. Siempre.

¿Por qué? 
¿Cuál es la razón del aumento temporal conforme se crece? ¿Por qué? 
Habíamos de ser vacíos y entonces eternamente bellos. Qué no es posible, tan sólo perdurar sin cambio, sin remedio, sin miedo, sin desorbitantes sucesos. 
Tan sólo olvida, tan sólo vida sin
más.

Por Lucía del Carmen Labra Vázquez.