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jueves, 14 de marzo de 2013

En mi muerte (no te quiero)

En el bosque,
entre el quebradizo café
y el puro verde
y la puerta 
y tu nombre,
la luz y la sombra pisada
y una nube,
tu cabeza y la lumbre
de la noche antepasada/atempestada,


                       No te quiero

          no te quiero

                                              no te quiero

no te quiero.


En mi muerte
(no te quiero),
en la laguna,
en las rosas y en los pueblos,
los olores y los humos,
en el cuento y en el viento.

En la cadencia del zumbido silencioso de la cama oscura,
tu cabeza y mi cintura,
tu cabeza y la lumbre,
y la lumbre
y la fiebre de la noche atempestada/antepasada,

                           
                                  No te quiero

                                                 no te quiero

                no te quiero

no te quiero.

jueves, 7 de marzo de 2013

Tijuana

Tú me debes los mejores besos,
los de Cristo y los que seguían
tú me los debes...

Besos febriles
que sudan frío,
en la ropa y en la piel
y en las prendas que no uso...

Beso tus dedos limpios,
beso de tus yemas mi agua,
yema de mi cuerpo...

Tú me debes los mejores besos:


Los de toda la vida,
la vida entera,
los nocturnos
y los de madrugada,
los sonámbulos
y los de insomnio,
los de cada mañana.
Los que mandas por teléfono
y los de al llegar a casa.
Los que das cuando te sientas en el sillón y en tus piernas me acomodo.
Los del cine
y la música y el teatro
y los de Tijuana.

Me debes los mejores:
los tuyos...

jueves, 10 de enero de 2013

De los meses y las horas


Muriendo 
de moretones
de maratones de mordidas.

Moribundo
de murmurios 
de los muros que me oyen.

De madrugar a medias noches con morenas,
de merendar con madres mandonas
mermelada y mandarinas.

Y de morir más 
en la medida en que más te voy amando.
Y de permanecer muda,
callada de las muelas y las manos.

De mi mugre muero
y de mi mala gana,
de mi mal aliento
y mis pómulos marcados.

De sentirte en la mandíbula,
en la médula y en las mamas.

Y de no poder mirarte 
y mantenerme aislada.

De no merecer tu miembro,
y que merezcas con mi sexo el mundo entero.

Y mientras te lamo a solas,
me olvido de la muerte en que mi mente mora.

Y como a un molde, 
te acaricio el cuerpo morbosa,
y en los minutos míos, me vengo
y termino por fin muriendo.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Que te desacostumbres


Bueno sería quebrar de tajo
tu puto egoísmo,
tu quietud, tu espacio
inútil pendejo.

Bueno sería sacarte 
los ojos enajenados
de sombra y basura, 
arrancarte
un día el pellejo.

Desacostumbrarte,

¡que mires con rabia la tragedia!

Cenar despacio
tu carne con grasa
sucia de comerte
lo mismo -mierda- de siempre,
de tragarte
a ti mismo siempre.

Destruir su criadero
de matanza,
malabar del cruce
de las vías alternas,
fijo de horarios,
tarugada y media.

Bueno sería poder amarte
y adornar el concreto
de esta repulsiva urbe,
revestir con saliva suave
el aire esmog...

¡Sin arte


de nada!

El esbelto paisaje
penetrarlo
hasta encontrarlo encinto
de pensamientos distintos,
transmutar su imagen.

Vaciarlo de su mal aspecto,
de su eterna cloaca.

Sería muy bueno
no solapar tu idolatría,
la pestilente gracia
con la que siempre mientes.

Lo sería 
que no miraras complaciente,
que no ocultaras lo que sientes,
que sintieras.

Que murieras ahí echado
de no moverte nunca
y te pudrieras.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Bocado de alcohol y manjar


Nada más 
que bocas
de sonrisas chuecas.

Bocas 
y besos en las manos,

besos en las manos
que besan de lengüita 
los dorsos de las manos,
como en la infancia,
para aprender a darlos.

Eres mi bocado 
de alcohol y manjar
que se siente en todo el cuerpo,
encaje pegado a la carne
de sudor y deseo.

Amables se saludan nuestros ojos,

ojos pequeños
que sonríen,
que se plisan.

Ojos ajenos
que caen mal
a veces.

Que se ponen sombreros diminutos,
que se desnudan
a veces.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Si enmudeces

Si enmudece
el hocico
trompudo
y tus dientes filudos
y tus narices narigonas.

Si enmudece el aborto
de raíz crespa
y pastosa
y envuelta
en rollos de carne
            muerta.

Si enmudece
tu disfraz
de belleza,

todo será

     eternamente bello.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Otra vez [eres] la misma canción

Las coordenadas precisas y fijas,
el destino de todo lo bello que quepa en mí,
un sonido impensable, irreducible.

Canta la pieza de los tres
y del amor profundo.

El sueño de todos los días,
otra vez [eres] la misma canción.
Otra vez la misma rima.

Ducha de vapor que sofoca
y quita la vida.
No puedo respirar,
te me hundes 
muy por dentro
te me quedas.

Toca la pieza para siempre,
bien pegada.

Que no, si me quedo en la Luna.
Que no, si me bajas del cielo.

Deja la pieza en que me empujas siempremente
y te me quedas.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Euforia polisémica


Me gusta cuando compartes mi euforia polisémica
y te sacudes la boca con mis nervios
y te contagia mi lengua en una simpa.

Me gusta tu afición de mirarme
con tu media sonrisa
y tus ojos que caen cuando se ríen.

Tu montón de besos labiales
botaneros
matones y sensatos.

Que no me dejes besarte
y no detengas tus besos.

Que se nos encimen las perezas

y nos tiremos pegados

infinitamente.

viernes, 16 de noviembre de 2012

La mula tuerta

Cuéntame, mula tuerta,
castrada de las garras,
tus fieras ocasiones.

Muestra las pezuñas intactas
largas que lastiman,
mula tuerta prieta, 
acabada de bañar te paras,
al frente de mi cara rancia
con tus barbas quemadas, 
con tus dientes con sarro.

Mal vista es tu cresta,
tu patilla hasta los codos
es una cochinada.

Puerca, muévete del paso,
ahí está bien, mija, estorbando.
¡Burrrrrra! te gritan los que ignoran
tu mundo bello enlodado.

No me suena la palabra distopía,
ni tu demencia me vuelve loca.
Sólo tu carita demacrada
se revuelve con las heces hechas polvo,
volando con viento que se mete en la boca.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Que ahora lo que pido es


Que ahora lo que pido es
que me dejes rozarte un poco la cara
y suave, como si fuera masa,
clavar muy despacio en tus párpados mis dedos
y apretarte los ojos
y destrozarte las fosas con mi pulgar.

Apenas
y a penas
rozarte la boca
y con todo el asco que ésta me provoca,
morderte con rabia 
hasta arrancarte los labios con sangre escandalosa.

Y pedirle a Dios 
que te perdone
y que te cure.

Pero ahora lo que pido es
que me dejes rozarte un poco la cara
y suave, como si fuera masa,
clavar muy despacio en tus párpados las uñas
y apretarte los ojos...

mucho...

para que veas.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Ésta es la muerte de su sombra


Ésta es la muerte de su sombra
de la que estaba harto ya.

Cuidadosa espuma que se eleva
por la pura molestia y alevosía 
de haber asesinado,
de ironía y de pecado.

La muerte de su densidad soberbia
que enmascaraba las habitaciones,
y que nublaba la vista y los sueños
y los mundos.

Descontrol de esfínteres,
desefrenado trote de caballos
y cabellos rotos y venas rotas.

Es la muerte de su mugre,
de su mirada sin fin
y de la emergencia de querer salir corriendo,
emergencia de querer morir.

jueves, 25 de octubre de 2012

El Jarrito


En un péndulo
cerveza y
ríos de risas
besarte con toda mi boca
trazarte con todos mis dedos
rozarte sin todas mis ropas.

Severa noche
callejera pasarela
de empujones parejos
de nerviosismo y manos
de sin ganas de partir.

Primera vez de vernos
como si fuera.


Copete y espanto,
guapo,
cabello de manta 
debajo del cielo nocturno
encima de calles lisitas
en medio de tu cuerpo 
y los muros
y La Catedral
y la penumbra
y "La gran Tenochtitlán"
y tu incredulidad de mi fe
y tu peinado
y tu boca.

Y tu boca 
y tu incredulidad amable
la vuelta equivocada
el trajín acertado.

jueves, 18 de octubre de 2012

Saliva de cuerpo


Saliva de cuerpo
tegumento untado 
costados compactos
pulso interclavículo

vientre en movimiento
que contrae y se dilata

celeridad y apercepción
ritmo silencioso
inadvertido
aparente apaciguamiento

ánimo de los ojos
con afán afectuoso

cuerpo bimembre 
que se recuesta y que se sienta 
y que se mira

y se hace el amor.

Pómulos mojados
cosas 
que se dicen con cautela

erótica hermosa 
de sus labios de carne cruda
de cerebro
suave
saliva
poquitita.

jueves, 11 de octubre de 2012

Como pabilo encendido...


Como pabilo
encendido,
la punta 
de la llama
en el pistilo,

huésped 
de la cuna
de mi sexo.

Cuerpo recipiente
de tu cuerpo,

te esperan
mis labios 
como cruzados de piernas,

mi boca
hospedera
de sememas
tuyos, 

intelecto
invadido 
de tu horcajadura.

Replétame
de dedos
palpados 
con mis muslos,

de dedos
de olfato y gusto.

Mecha de vela
arde alta 
entre mis piernas,

hervor
de imagen sonora
y sensorial
que me sopa.

Replétame
de tacto
de tacto
y de sonido,

no lo siegues,

sigue 
diciendo 
un poco mudo
mi nombre.

jueves, 4 de octubre de 2012

Secarse los labios


 1   Peor si te enteras de mi placer al mirarme 
     2  Tu ambiente tenso 
          de noche soy bella
   mi fijación sexual 
               de día extravagante.
contigo 
          3  Ninguna precaución
con un mesero 
        dedos lamidos
   con un Anonymous
                ventanas 
                ensabanadas
conmigo.
                   piernas y charcos.
   4 Si se amara
                       5   Al deseo  incontrolable
se besara
                 se le justifica todo
el fondo del ombligo
             morder los pliegues
              el vientre estrecho
                                    no tocarlos
       flojo
               todo ensalivarlo
plisado.
                                 secarse los labios.



jueves, 27 de septiembre de 2012

Ríos


Los ríos como gargantilla
pasan por tu cuello,
se sostienen con el broche
de tu hueso.

Los ríos de tu cuello
se resbalan
y yo no los recojo con mi boca,
no humedezco mis sentidos
porque no quiero
seguirle la corriente
a tus ríos.

Se me hace mar la boca
por que desemboquen 

los ríos manantiales
en tus pechos,
corazón diamante que los cubre.

Tus ríos son la lumbre.

Se me quiebra la voz
de querer servirte,
de poder tomar 
de tus ríos que me sirvas.

Que me convides de ellos,
los ríos de tus cabellos

recubren hasta el vientre.

Se me tiemblan las piernas
por rogarte
que me dejes ser pez
o que me mates.

Cimbran mis lagrimales
de querer llorarte
por tus ríos 
y por tu sangre,
por tus muslos que sostienen
estos muslos,

de mirarte
esos senos apretados 
y distantes.

Nuestras mentes
nuestros ríos,
pubis,
distracción...

ríos.

Sueños
de tener tus manos chuecas 
en mi espalda
y saber tu saliva...

tus ríos.

Lejos de tenerte 
enamorada,
lejos de la nada...

tus ríos.

jueves, 20 de septiembre de 2012

La cintura


Dejo mi afición 
a mis pieles 
y pliegues
irregulares
y deformes,
me olvido 
del vientre rugoso
de los calzones de niña
del ombligo profundo
que tú quieres.

Me aferro 
a mi pelo
de sirena
que me cubre
la cintura,
a la cola
de un silencio
que se asoma,
que resalta
un hueso,
al pezón 
imperceptible
y horadado 
a mi axila mojada
a ti aquí
a mi mirada 
dudosa
de olvidarme
de mis marcas
y entregártelas
me aferro

a estar despierta
a mi olor a cuerpo
a tu beso a mi alma
de lengua
y de gastritis

a mi axila mojada
a ti aquí.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Me gustas tanto como el slap bass de Sienfeld


  • (Me gustas tanto como el slap bass de Seinfeld)
 En la boca de mi estómago

(con tal suerte que imprimieras sin descanso tu encanto demasiado)

me besaste sutilmente.


En conmoción somática

con emoción sintónica

síntoma laxante

de impulsos nerviosos.


Slap bass

scat singin'

...

slappin'.

jueves, 30 de agosto de 2012

Das tu sangre

Mujer, que me das tu sangre
mestiza, perfumada.
Mujer, que te manchaste
con la mancha de tu cuento,
el que te tuvo helada.

Mujer, ya no me tumbes
si te hace falta 
un desvelo, una bofetada,
una mano, una mirada.

Haz tu cuenta
abriendo tu ventana,
haz de cuenta
que no te he dicho nada.

La flor púrpura
de tu pie
en tu planta te reclama
con flecos en la frente
sentada en la morada.

Mujer, si mientes,
no se te entiende nada.

Mujer, 
tú me dijiste 
sobre la leche amarga,
envenenaste nuestro ambiente
con tu locura sabia
provocaste los ríos
que de nuestros ojos salieron,
nos contagiaste tu rabia.

Mujer, el ayer
compone una alborada,
mujer, haz tu cuenta,
mujer, abriendo tu ventana
haz de cuenta
que no te he dicho nada.

viernes, 15 de junio de 2012

¡Chin, mano!





No mames, hace mucho que no usaba esta pantiblusa y orita que la traigo puesta, ¡qué rico se siente!


No sé cómo ni por qué, de repente llegaste a mi imaginación.
Iba en el puma rumbo al teatrillo intelectualoide eslamero y poesía performancera, todo muy glam, muy postmo, arte y eso. Estaba leyendo cosas del lenguaje y del pensamiento (bien alejado el pedo) pero yo creo que sentí muy pegada esta madre de la pantiblusa y entonces tuve una experiencia contigo, medio sexual la onda.


Ayer te vi más guapo que la primera vez que te topé (ayer fue la segunda). ¡Estás rechulo, mano! Fue raro que cuando te conocí era de noche y te vi bien güero y ayer, ya de día, topé que eres un morenazo bien lindo pero lo que se dice lindo, ¡lindote!


Bueno pues, entonces no sé qué transa porque orita es muy temprano para que me ande imaginando estas cosas tan eróticas: besarte rápido con mi lengua helada y húmeda, rodearte con mi cuerpo, y que tú pasees tus brazos y tus manos por mi espalda y mis senos pequeños y disparejos. Tus rastas, la imagen de tus rastas en esta escena tan chingona, seguro me llevaría a un delicioso y bien mojado orgasmo, si no hubiera agarrado esta madre (segurito que me llevaba) y detenido mi mente para anotar esta mamada. Bueno, no vayas a creer que por "mamada" me refiero a una mamada, no, nada de eso, eso no lo he imaginado aún, sólo fue la expresión.


Al rato me inventaré otras cosas más acá muy acá para enriquecer tu imagen en mi memoria y volverme loca y estremecerte también. Tal vez toques el sax y me mires o cierres los ojos muy concentrado para que la cosa se vuelva más íntima y sensual. Por cierto que cuando te escuché tocar esa vez me dieron ganas de gemir de un modo casi imperceptible, perceptible sólo si mis labios hubieran estado rozando tu rostro, así muy cerca de tu oído.


¡Chale! Y todo esto nada más porque sentí la pantiblusa pegada como si fuera tu pantalón pegándoseme al clítoris...


¡Qué chido! ¿No?


También recreé tu risa lenta y boba pero sexy. Me contagia muy mamón aunque casi nunca entiendo de qué ríes. Reíste otra vez y metí mi lengua en tu boca sin dejarte reír más, tejí mis dedos a tus rastas y metí tus manos por mi pantalón para agarrar mis nalgas.


No quería bajarme del puma porque me distraería más que cuando decidí inmortalizarte en mi libreta azul pero tenía que bajar para echar la poesía ahí en el Che y pues que se acaba la fantasía, ¿no?


¡Lástima! Un día, que te metes una línea y que se te atora en las narices y que te entra una gripa rara y tremenda de varios días...


Desapareciste una noche en un chou de circo, choro ondergraundsoso callejerezco bien mamalón y sólo quedó tu sax flotando para caer después al piso de la tarima donde estabas parado. Fin.


¡Lástima! Porque eres perfecto pero pues ni existes, namás te andaba inventando, no eres cierto...


Te inventé para mí y mi sexo. Inventé tu cuerpo para mi cuerpo y mis sentidos. Inventé tu color y tus rastas, tu sax y tu armonía es mía, todo tú eres mío. Te desaparezco y te convierto en una mano, en la mía, en mi lengua, en mis gemidos, te creo hombre moreno y barbado, te hago imagen y sonido. Te hago mío y te convierto en mi pantiblusa, azul, delgada, pegadita, mojadita.


Entré al Auditorio, a un cuarto de fracción del eventazo y después de otro cuarto, que comienza la función...


Un chou de circo, choro ondergraundsoso callejerezco bien mamalón...
Abrí mis ojos con una expresión seguramente muy cagada pero ¡verga! estaba inmóvil y más pinche roca quedé cuando llegó a mis oídos... ¡Hermoso sonido metal, no te vayas nunca!


Era él, eras tú, hombre moreno y barbado, mi mano, mi lengua, mi armonía, mi sax, mi clítoris bañado.


No mames, hace mucho que no usaba esta pantiblusa y orita que la traigo puesta, ¡qué rico se siente!
Por cierto que cuando te escuché tocar me dieron ganas de gemir de un modo casi imperceptible.


Te hago mía, pantiblusa azul, delgada, pegadita, mojadita.


¡Hermoso sonido metal, no te vayas nunca!






— Jarana Mosquito