lunes, 17 de septiembre de 2012

Mi táctica, tu estrategia.

Mi táctica no funciona contigo, ya Mario nos dio las reglas, pero en la práctica no cuadran, y es que al parecer esto no necesita reglas. Pero como él lo escribió, “mi táctica es mirarte, aprender como sos, quererte como sos” Ya lo dijo, lo leí, lo aprendí, lo tomé en cuenta, lo puse en práctica hasta llegar al punto sin retorno. Ese verso que dice “mi táctica es quedarme en tu recuerdo, no sé cómo ni se con que pretexto, pero quedarme en vos" lo adquirí como dogma,  y lo intenté. Ahí fue donde comencé a fallar, porque no logré quedarme en ti. Y mi fe en Mario se hundió, y es que, ¿Por qué no funcionaban conmigo las reglas que Benedetti impuso? Tal vez porque en el amor no funcionan las tácticas… pero, en cambio, tú parecías tener una estrategia… que un día cualquiera, no sabías cómo ni sabías con qué pretexto yo te iba a necesitar. Tu estrategia, funcionó.

Por Arai G.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Anthropos

No es lo que el cielo nos avienta
somos nosotros
somos antropos
El centro en uno es centro.

La violencia está en negarnos
Poniendo falsas ideas
Evadiendo la responsabilidad
que sin duda está en nuestras manos.

Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos enconontramos.

Suerte es lo que hay
Y nosotros con pero
Pero de suerte
que nosotros hacemos
Y es todo.

Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos, otros.


Por Sebastián González de León y León.

sábado, 15 de septiembre de 2012

"Decir, hacer" de Octavio Paz

Decir, hacer

                                              A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo,

Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren
.



Octavio Paz.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Subversiva (I)

Extrañada, la vida nuevamente cubre todo sin espacios distintos. Clara el agua como el pan que muerdo, extravío sensaciones sin previo proceso entendible. Ni anuncios, jamás anuncios vivos he tenido. Llega la vida con exuberante manto; come todo lo vivo.

¿Cómo contar historias sin sonidos, sin sentidos? Balbucear no llena completo; balbucear en mente, corazón. Ojalá pudiera no evitar los sonidos, los sentidos. Ojalá pudiera ser, tú quien cubre todo sin espacios distintos. Que clara será el agua, mas el pan que muerdo dilata la entera existencia –tenía que ser, tú quien hubiese llegado-.

Por Lucía del Carmen Labra Vázquez.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Me gustas tanto como el slap bass de Sienfeld


  • (Me gustas tanto como el slap bass de Seinfeld)
 En la boca de mi estómago

(con tal suerte que imprimieras sin descanso tu encanto demasiado)

me besaste sutilmente.


En conmoción somática

con emoción sintónica

síntoma laxante

de impulsos nerviosos.


Slap bass

scat singin'

...

slappin'.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Tu dulce respuesta

Me has podido domar,
tus cabellos me cuidan,
corres y después bebes.
Agitas latitudes
encarcelas el gran mal,
te sientas en almas.

Es su conducta correr,
el viento lo nombra,
al caer de tu vuelo,
suero de humores
reflectan corrientes.
has sido y seguirás
tus modos me dicen tal.

Lo necesito sí, eso,
tal vez para existir,
para no estar aquí,
ser taciturno, más el
recorrer todo hondo,
sólo esperando una,
la respuesta tuya.

Por Carlos Osorio Hernández.

martes, 11 de septiembre de 2012

Una noche más.




Ésta, es otra de esas nochecitas… de esas que pensé que ya no pasarían, cuando el aire que se cuela por mi ventana es más frío, y la música que suena es aún más triste.
Y es que, no te has ido del todo, sigues aquí un poco y es porque me hiciste como quisiste, me traes y me llevas y me haces dar vueltas. Me transformaste en lo que soy ahora. No sólo me hiciste una persona diferente si no que también, te encargaste de que nada de lo que me diste se olvidara.
 Y si lo acepto, ahora tengo el sabor de ti.
 Sí, te fuiste, pero me dejaste esa sensación de que yo aún te pertenecía, me dejaste perdida, pero ya no sé si quiero buscar el camino de vuelta a ti. Aún tengo ese dolor que no se va, a veces me ocurre pensar que aún estamos juntos, pero regreso y me golpeo con la realidad,  como si fuera un espejo y no me gusta para nada lo que veo frente a mis ojos. Esto en lo que me convertiste, en esta persona incapaz de ver por sí sola, me convertiste en algo que nunca quise ser. Dime tú, cuando todo se olvida, ¿a dónde va? ¡Dímelo! Quiero saber, para enviarte al mismo lugar.
 Y así transcurre otra noche en la que te vuelves mi tormento, y muy probablemente te conviertas en la pesadilla de esta madrugada. Te sorprendería saber cómo mi mente te recrea exactamente, esos ojos que hipnotizan y esa sonrisa de niño que cautiva. No podría pedir más, sólo ahí puedes estar. 
Por Arai G.