jueves, 20 de septiembre de 2012

La cintura


Dejo mi afición 
a mis pieles 
y pliegues
irregulares
y deformes,
me olvido 
del vientre rugoso
de los calzones de niña
del ombligo profundo
que tú quieres.

Me aferro 
a mi pelo
de sirena
que me cubre
la cintura,
a la cola
de un silencio
que se asoma,
que resalta
un hueso,
al pezón 
imperceptible
y horadado 
a mi axila mojada
a ti aquí
a mi mirada 
dudosa
de olvidarme
de mis marcas
y entregártelas
me aferro

a estar despierta
a mi olor a cuerpo
a tu beso a mi alma
de lengua
y de gastritis

a mi axila mojada
a ti aquí.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cumbre del alma

Restos pedazos y partes del cielo,
aquel  intenso que te rodea,
reabsorbe tu seno, cada parte,
alimentando los labios afanosos.

Escaso ritmo el que llevas, no te acompaña,
tu alma se esconde y de vez en vez
grita o lanza algo para no morir.
Ella, tu alma reverdece en vano,
requiere lo mundano, lo corpóreo,
se regresa, se oprime y esconde,
otra vez, dejas esa intensidad a lado.

Sólo pido la arrebates de su calabozo,
la lleves a sentir el aire de las cumbres,
altas y borrascosas , inexistentes de oquedad,
algo sublime a ella, algo sublime a ti.


Por Carlos Osorio.

martes, 18 de septiembre de 2012

Placeres Taciturnos

Entre lo impalpable y
lo carnal, como tener el
escandalo de tu nombre
y no pronunciarlo; saborearlo
con la vista al horizonte
y las estrellas
que se
PIERDEN.
Como
Poemas
Invisibles,
letras
en el
firmamento
a lo tangible,
así como dios
que no gobierna
la imaginación,
si no, a puño
de sangre la
idealización.
¿¡Cómo pensar qué
Tu mirada es tan
mia!? cuando potro
desbocado es…
Imaginar que
tu corazón
cubrirá los
delicados
campos de
amapolas,
pero solo
son una
gota más
entre la tinta,
el olvido, y
el “Placer Tacituno”.


Por Alx.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Mi táctica, tu estrategia.

Mi táctica no funciona contigo, ya Mario nos dio las reglas, pero en la práctica no cuadran, y es que al parecer esto no necesita reglas. Pero como él lo escribió, “mi táctica es mirarte, aprender como sos, quererte como sos” Ya lo dijo, lo leí, lo aprendí, lo tomé en cuenta, lo puse en práctica hasta llegar al punto sin retorno. Ese verso que dice “mi táctica es quedarme en tu recuerdo, no sé cómo ni se con que pretexto, pero quedarme en vos" lo adquirí como dogma,  y lo intenté. Ahí fue donde comencé a fallar, porque no logré quedarme en ti. Y mi fe en Mario se hundió, y es que, ¿Por qué no funcionaban conmigo las reglas que Benedetti impuso? Tal vez porque en el amor no funcionan las tácticas… pero, en cambio, tú parecías tener una estrategia… que un día cualquiera, no sabías cómo ni sabías con qué pretexto yo te iba a necesitar. Tu estrategia, funcionó.

Por Arai G.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Anthropos

No es lo que el cielo nos avienta
somos nosotros
somos antropos
El centro en uno es centro.

La violencia está en negarnos
Poniendo falsas ideas
Evadiendo la responsabilidad
que sin duda está en nuestras manos.

Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos enconontramos.

Suerte es lo que hay
Y nosotros con pero
Pero de suerte
que nosotros hacemos
Y es todo.

Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos, otros.


Por Sebastián González de León y León.

sábado, 15 de septiembre de 2012

"Decir, hacer" de Octavio Paz

Decir, hacer

                                              A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo,

Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren
.



Octavio Paz.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Subversiva (I)

Extrañada, la vida nuevamente cubre todo sin espacios distintos. Clara el agua como el pan que muerdo, extravío sensaciones sin previo proceso entendible. Ni anuncios, jamás anuncios vivos he tenido. Llega la vida con exuberante manto; come todo lo vivo.

¿Cómo contar historias sin sonidos, sin sentidos? Balbucear no llena completo; balbucear en mente, corazón. Ojalá pudiera no evitar los sonidos, los sentidos. Ojalá pudiera ser, tú quien cubre todo sin espacios distintos. Que clara será el agua, mas el pan que muerdo dilata la entera existencia –tenía que ser, tú quien hubiese llegado-.

Por Lucía del Carmen Labra Vázquez.