Yo no lo sé de cierto, pero supongo....
Yo no lo sé de cierto,
pero supongo
que una mujer y un hombre
un día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en
su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se
penetran,
se van matando el uno al otro.
Todo se hace en
silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo
saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)
(1926-1999)
domingo, 23 de septiembre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
Subversiva (II)
No sé cómo he despertado.
Días y días varios son ya cual he fundido mi cuerpo con sobredosis
de licor más medicamentos. El sueño me consume, se consuma y activa deseos de dormirle siempre.
Todo silencio, pájaros lejos. Muy lejos.
Yo, mi eterno país sin nombre, sin sonda. Yo, mi eterno secreto amado. Siempre.
¿Por qué?
¿Cuál es la razón del aumento temporal conforme se crece? ¿Por qué?
Habíamos de ser vacíos y entonces eternamente bellos. Qué no es posible, tan sólo perdurar sin cambio, sin remedio, sin miedo, sin desorbitantes sucesos.
Tan sólo olvida, tan sólo vida sin
más.
Por Lucía del Carmen Labra Vázquez.
Etiquetas:
Cuento corto,
Lucía del Carmen Labra Vázquez
jueves, 20 de septiembre de 2012
La cintura
Dejo mi afición
a mis pieles
y pliegues
irregulares
y deformes,
me olvido
del vientre rugoso
de los calzones de niña
del ombligo profundo
que tú quieres.
Me aferro
a mi pelo
de sirena
que me cubre
la cintura,
a la cola
de un silencio
que se asoma,
que resalta
un hueso,
al pezón
imperceptible
y horadado
a mi axila mojada
a ti aquí
a mi mirada
dudosa
de olvidarme
de mis marcas
y entregártelas
a estar despierta
a mi olor a cuerpo
a tu beso a mi alma
de lengua
y de gastritis
a mi axila mojada
a ti aquí.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Cumbre del alma
Restos pedazos y partes del cielo,
aquel intenso que te rodea,
reabsorbe tu seno, cada parte,
alimentando los labios afanosos.
Escaso ritmo el que llevas, no te acompaña,
tu alma se esconde y de vez en vez
grita o lanza algo para no morir.
Ella, tu alma reverdece en vano,
requiere lo mundano, lo corpóreo,
se regresa, se oprime y esconde,
otra vez, dejas esa intensidad a lado.
Sólo pido la arrebates de su calabozo,
la lleves a sentir el aire de las cumbres,
altas y borrascosas , inexistentes de oquedad,
algo sublime a ella, algo sublime a ti.
aquel intenso que te rodea,
reabsorbe tu seno, cada parte,
alimentando los labios afanosos.
Escaso ritmo el que llevas, no te acompaña,
tu alma se esconde y de vez en vez
grita o lanza algo para no morir.
Ella, tu alma reverdece en vano,
requiere lo mundano, lo corpóreo,
se regresa, se oprime y esconde,
otra vez, dejas esa intensidad a lado.
Sólo pido la arrebates de su calabozo,
la lleves a sentir el aire de las cumbres,
altas y borrascosas , inexistentes de oquedad,
algo sublime a ella, algo sublime a ti.
Por Carlos Osorio.
martes, 18 de septiembre de 2012
Placeres Taciturnos
Entre lo impalpable y
lo carnal, como tener el
escandalo de tu nombre
y no pronunciarlo; saborearlo
con la vista al horizonte
y las estrellas
que se
PIERDEN.
Como
Poemas
Invisibles,
letras
en el
firmamento
a lo tangible,
así como dios
que no gobierna
la imaginación,
si no, a puño
de sangre la
idealización.
¿¡Cómo pensar qué
Tu mirada es tan
mia!? cuando potro
desbocado es…
Imaginar que
tu corazón
cubrirá los
delicados
campos de
amapolas,
pero solo
son una
gota más
entre la tinta,
el olvido, y
el “Placer Tacituno”.
lo carnal, como tener el
escandalo de tu nombre
y no pronunciarlo; saborearlo
con la vista al horizonte
y las estrellas
que se
PIERDEN.
Como
Poemas
Invisibles,
letras
en el
firmamento
a lo tangible,
así como dios
que no gobierna
la imaginación,
si no, a puño
de sangre la
idealización.
¿¡Cómo pensar qué
Tu mirada es tan
mia!? cuando potro
desbocado es…
Imaginar que
tu corazón
cubrirá los
delicados
campos de
amapolas,
pero solo
son una
gota más
entre la tinta,
el olvido, y
el “Placer Tacituno”.
Por Alx.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Mi táctica, tu estrategia.
Mi táctica no funciona contigo, ya Mario nos dio las reglas, pero en la práctica no cuadran, y es que al parecer esto no necesita reglas. Pero como él lo escribió, “mi táctica es mirarte, aprender como sos, quererte como sos” Ya lo dijo, lo leí, lo aprendí, lo tomé en cuenta, lo puse en práctica hasta llegar al punto sin retorno. Ese verso que dice “mi táctica es quedarme en tu recuerdo, no sé cómo ni se con que pretexto, pero quedarme en vos" lo adquirí como dogma, y lo intenté. Ahí fue donde comencé a fallar, porque no logré quedarme en ti. Y mi fe en Mario se hundió, y es que, ¿Por qué no funcionaban conmigo las reglas que Benedetti impuso? Tal vez porque en el amor no funcionan las tácticas… pero, en cambio, tú parecías tener una estrategia… que un día cualquiera, no sabías cómo ni sabías con qué pretexto yo te iba a necesitar. Tu estrategia, funcionó.
Por Arai G.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Anthropos
No es lo que el cielo nos avienta
somos nosotros
somos antropos
El centro en uno es centro.
La violencia está en negarnos
Poniendo falsas ideas
Evadiendo la responsabilidad
que sin duda está en nuestras manos.
Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos enconontramos.
Suerte es lo que hay
Y nosotros con pero
Pero de suerte
que nosotros hacemos
Y es todo.
Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos, otros.
somos nosotros
somos antropos
El centro en uno es centro.
La violencia está en negarnos
Poniendo falsas ideas
Evadiendo la responsabilidad
que sin duda está en nuestras manos.
Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos enconontramos.
Suerte es lo que hay
Y nosotros con pero
Pero de suerte
que nosotros hacemos
Y es todo.
Antroposotros
Nosotros
Anthropos
Nos, otros.
Por Sebastián González de León y León.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

