miércoles, 25 de abril de 2012

Permite sentir.


El apreciar un sentimiento empapado de emociones

es la experiencia más pura que el alma puede percibir.



Buscar en el exterior, es caer en perenne abismo,

creer poseerlo es mirar obscuridad en el sol,

simplemente percatas que ahí está.



Si haces historia junto a alguien, permite sentir

como florecen en ti todas y cada una de las emociones,

deja que la naturaleza de tu cuerpo sea tempano de hielo

moviéndose con suavidad a través de la tranquila agua,

concede a tu alma volar sobre el majestuoso orbe de tu sentir.

martes, 24 de abril de 2012

Quisiera, a veces

Vivencias clausuradas, simples
antes sin solución
aparente.

Quién diría que aquí
estaría, un día  
una noche cualquiera.

Si mezclara llantos voraces y
clarificara la real solubilidad tendría,
tal vez, palabras.

El día entero quiso comprender
mis noches, aquellas casi irrevocables
luces de días.

Primeramente, la carente bebida
inusual se adhiere a tan quemada 
piel mía.

Quisiera, a veces, lograr 
ese cálido abrazo suyo, aquél
repleto hasta el borde de alegrías.

Quisiera, a veces, sentir
aquella seguridad poco trascendente,
fugaz y permanente.

Porque, ambos sabemos -tú
y yo- cuánto nos queda y
cuánto no puede ya permanecer.

Por Lucía Labra

lunes, 23 de abril de 2012

3.- No busques un Shadow blanco.


Siempre tuvimos un aliado,
un [Shadow blanco]. En
Universidad y Churubusco
empezamos (verdaderamente) a andar
en un [Shadow blanco].
Nos besamos en un estacionamiento
en un [Shadow blanco]
–mucho tiempo/muchas veces/casi diario–.

De regreso platicábamos
en el [Shadow blanco]
y a veces nos dejábamos llevar,
te dije de Pico, de la morte di bacio,
(“bacio, es, entre las posturas del amor corporal,
la última y la más avanzada
que figura como símbolo del amor extático”)
la última vez que nos besamos
en el [Shadow blanco].

Se llamaba “el Palomo”,
a veces paso frente a tu casa
y veo parado el [Shadow blanco]
paso en otro coche que está andando.

Ahora no busco un [Shadow blanco]
porque en uno dejé mi futuro
/ya no hacen futuros como antaño/
no lo busco, porque no hay tantos
y si lo encuentro, que no sea el [Shadow blanco...
que no sea el [Shadow blanco             ocupado            por otro].

Por Adam Vázquez.

jueves, 19 de abril de 2012

El fotógrafo


Nunca antes había visto un pétalo cornear un verso.


Un fruto colgante y maduro
con un botón al centro que huele
a dátiles.


La piel de los labios
que curvan el tejido y el tiempo
de una cara.


Una mano dormida
arando el costado.


Nunca antes había visto
los preparativos de una nuez
en el momento previo a devorar
una palabra cotidiana
ni la alegría de una pluma
que besa cualquier reproche.


Ahora me gustaría escuchar los diálogos
de los peces que se esconden en el sexo.


Guardar un silencio prudente. Transcribir.


Cuando te toco se me derriten estrellas en las manos.


Por Diego Christian Saldaña Sifuentes.

miércoles, 18 de abril de 2012

Temor a ti.





Quisiera mirarte y reflectarme en

ti, para saber que existo en tu realidad

pero sé que nunca la veré y de consuelo

me sirve saber que nadie es idóneo de hacerlo.

Es como despertar de un sueño que aún no termina,

pues todo se hace innegable cuando me veo;

atado a tu recuerdo me encuentro,

en mis pensamientos ávidos de construir

tu esencia plaga las ganas de hacerlo,  

te conviertes en ente que me estremece,

porque en un momento todo puede esfumarse,

convirtiendo lo nuestro en ofusca razón, 

pero me protejo pensando en lo perecedero de la vida,

dejando el silencio basto de actuar en lo que alguna vez fuimos.

martes, 17 de abril de 2012

Yo también te quiero


Me gustaría poder mentirte, como tantas otras veces lo he hecho, para escaparme de aquella pesada mirada tuya que condena con el peso de mil suelas, y así surjan de la nada un par de risillas tontas con las que espero me perdones absolutamente todo. Pero no; el inmenso acervo de mentiras que poseo (el cual alguna vez consideré infinito) se me ha agotado con el transcurrir de los años, por lo cual hoy he optado por una salida que si bien no es tan elegante sí es más efectiva y más degradante: la verdad. Me mantendré fiel a los hechos y te los expondré sin inútiles rodeos, sin miedos, como aquel que habla con la autoridad de la pesadumbre justificada y se entrega a su verdugo con el pecho bien erguido, esperando únicamente el correspondiente mas no justo castigo. Así me mostraré ante ti para que no tengas otra opción (tal vez después de un par de reproches) que sentir lástima por mi persona y no sólo me disculpes por mis miles de estúpidas faltas sobre las que me vi obligado por necesidad a incidir, sino para que me pidas perdón por haber sido tan dura, tan incomprensiva, tan falta de tacto. Perdóname por haber sido una ciega y no darme cuenta de tus múltiples problemas que te llevan a actuar como lo has hecho, me dirás mientras que con lágrimas corriéndote por el rostro, te me entregarás sin tregua para encontrar refugio en mi pecho.

Más tarde me gustaría ir por un helado.

Por Alonso Pi

lunes, 16 de abril de 2012

Historias de Jardín.

Los niños son esos seres diminutos y frágiles que andan dando vueltas por el patio de la casa y ensucian los sillones con plastilina y mocos. Caminan de un lado a otro con sus pasos torpes e intermitentes buscando aventuras diversas en la inmensidad del jardín. Cuando de la nada se les aparece la criatura misteriosa, el ser enigmático que todo crío quiere conocer. Se acercan tambaleantes, inseguros, hasta que arriban a la esquina del jardín donde crecen los geranios, y admiran con asombro a los animales de seis patas coloradas y cabeza espacial.

Después de unos instantes pierden el miedo a lo desconocido y como buen ente humano comienzan a pisotear despiadadamente a las criaturas que corren despavoridas de un lado a otro buscando salvación sin encontrarla. Pobre Formicinae, vienes al mundo a ser aplastada por los vástagos de  entidades gigantescas con complejo de superioridad y de grandeza. Nunca te fíes de un humano. Menos de los que aparentan ternura y delicadeza.


Por Alan Santos.