jueves, 21 de junio de 2012



¿Qué puedo esperar?
Tal vez tu permanencia
constante, inconsistente,
tu confianza.

¿Habrá algo que lo mantenga?
Solo mi fe,
mis ganas de retener
a alguien similar,
enormemente soñado,
increíble e impredecible.

¿Permanecerás?
Solo queda mi lucha,
incalculable,
reveladora e
inesperada
Claro que vale la pena,
así lo deseo

¿Será? No lo sé
Trataré de ser,
consistente e interesante
para mantener,
entretener y atrapar,
lo importante,
lo irreemplazable,
el conocimiento y la inteligencia.
Solo quiero ser.

Aunque lo mejor sería ser alguien.
Y que lo vieras conmigo.

Yoshimi

miércoles, 20 de junio de 2012

Volver a casa.


Madruga la mirada,
respeta lo venidero
él es poseedor;
ese futuro halló
comienzo de estar.

No es ello
lo que será
ofuscada creación,
metódica de conformación
a profusa comparación
de recorrido insensible.

Sólo pasa la mirada,
tortuoso vaivén  
no importa a caso,
algo pasa
al dejarse ir.

Recorriendo todo
ha de ser sutil,
pausa la mirada
y solamente decide
volver a casa.

martes, 19 de junio de 2012

Medicina.

Levántate árido aliento
apareció el aún palpitante cuerpo
que flota en el charco de fe,
ese con el que llegaste
a ser colibrí rojo.


Ha caducado, yace inmóvil
sólo fue un breve estruendo
su último respiro,
pero sigue fluyendo
en la luz naranja de marzo.


Tú en cambio, creas tus alas,
les temes, las arrancas y las matas;
gimes y destruyes la esfera de plata.
Robas los caballos y los apuñalas
con tu amarilla rabia.


Escúchame: busca la tormenta,
sólo ella te es fiel corona
sedúcela, bésala y devórala.
Traza una escalera con sus huesos
y sube a la plataforma blanca.


Transgrede el morbo de la atmósfera
extiende el vacío desértico,
paraliza tu juicio ciego y
fúndete en el licor de la nada,
el origen encorvado de la transparencia.


Anónimo.

lunes, 18 de junio de 2012

Déjame ser tus ojos.

Déjame ser tus ojos
Competir con las estrellas.


Mira el miedo de mis palabras
Que pretenden desnudarnos.


Siente un susurro suave
Y luces en los faros
Viste versos claros
Que nos abrazan como el mar


Siente como susurra el mar
Escucha las olas moverse
Y siente como mentirte
Son besos para quererte. 


 Por Sebusapé.

domingo, 17 de junio de 2012


Que Dios te bendiga Rumba, bendito tu baile y tu canto


Que Dios se abstenga de saberte inmensa, preciosa


Y disperse su idea de terminar tu trova


Que Dios te bendiga como te bendigo yo


Como te agradezco, como te quiero


Rumba canta y baila al final del día


Levanta una sonrisa entre las ruinas


Rumba. Eres nocturna


Mi rezar en las noches


La pesadez del aire durante el sueño


Mientras la noche endemoniada


Busca poseerme con sus obsesiones

Escapo a tus brazos


De reina, de selva


Entre los aromas, tu ser me guía


Encuentro el camino a ojos cerrados


Con esperanza de ti


Y si otros te idolatran


Yo te guardo


Y si alguien toca el pétalo de tu piel


Empuño la daga que ha de resguardar


Tú lucha


Rumba

                
¿A dónde vas cuando caminas desnuda en los sueños de aquel?


Rumba


¿A dónde van tus lagrimas cuando un lago se interpone entre la revolución y tú?


Rumba


¿Qué será de mí? ¿Que será de mi boca sin tus palabras? ¿Qué será de mí?

Rumba, si te describo


Me ahogan los adjetivos


Para solo decir: Mujer


Rumba, si me pierdo


No me olvides, si me buscas


No me niegues


Rumba he de escribir en las palabras tu aroma


Tatuar en mi piel tu cariño


Viajaré y te encontraré en cada rincón


Conquistaré tierras con tu voz en mi voz


Enseñare el lenguaje con el mover de tus caderas


Serás tierra fértil de la inspiración


Mulata con piel de perla


Nácar inmaculada


De tu vientre nacerá


Poesía
Pues tu amor todo lo convierte


Rumba, no hay pecado en ti


Solo deseos y susurro


Divina mortal


Entonces el poeta


Hablara de ti


El juglar te hará leyenda


Y yo solo, solo yo y quizá el


Te sabré eterna.

Por Valentina.

viernes, 15 de junio de 2012

¡Chin, mano!





No mames, hace mucho que no usaba esta pantiblusa y orita que la traigo puesta, ¡qué rico se siente!


No sé cómo ni por qué, de repente llegaste a mi imaginación.
Iba en el puma rumbo al teatrillo intelectualoide eslamero y poesía performancera, todo muy glam, muy postmo, arte y eso. Estaba leyendo cosas del lenguaje y del pensamiento (bien alejado el pedo) pero yo creo que sentí muy pegada esta madre de la pantiblusa y entonces tuve una experiencia contigo, medio sexual la onda.


Ayer te vi más guapo que la primera vez que te topé (ayer fue la segunda). ¡Estás rechulo, mano! Fue raro que cuando te conocí era de noche y te vi bien güero y ayer, ya de día, topé que eres un morenazo bien lindo pero lo que se dice lindo, ¡lindote!


Bueno pues, entonces no sé qué transa porque orita es muy temprano para que me ande imaginando estas cosas tan eróticas: besarte rápido con mi lengua helada y húmeda, rodearte con mi cuerpo, y que tú pasees tus brazos y tus manos por mi espalda y mis senos pequeños y disparejos. Tus rastas, la imagen de tus rastas en esta escena tan chingona, seguro me llevaría a un delicioso y bien mojado orgasmo, si no hubiera agarrado esta madre (segurito que me llevaba) y detenido mi mente para anotar esta mamada. Bueno, no vayas a creer que por "mamada" me refiero a una mamada, no, nada de eso, eso no lo he imaginado aún, sólo fue la expresión.


Al rato me inventaré otras cosas más acá muy acá para enriquecer tu imagen en mi memoria y volverme loca y estremecerte también. Tal vez toques el sax y me mires o cierres los ojos muy concentrado para que la cosa se vuelva más íntima y sensual. Por cierto que cuando te escuché tocar esa vez me dieron ganas de gemir de un modo casi imperceptible, perceptible sólo si mis labios hubieran estado rozando tu rostro, así muy cerca de tu oído.


¡Chale! Y todo esto nada más porque sentí la pantiblusa pegada como si fuera tu pantalón pegándoseme al clítoris...


¡Qué chido! ¿No?


También recreé tu risa lenta y boba pero sexy. Me contagia muy mamón aunque casi nunca entiendo de qué ríes. Reíste otra vez y metí mi lengua en tu boca sin dejarte reír más, tejí mis dedos a tus rastas y metí tus manos por mi pantalón para agarrar mis nalgas.


No quería bajarme del puma porque me distraería más que cuando decidí inmortalizarte en mi libreta azul pero tenía que bajar para echar la poesía ahí en el Che y pues que se acaba la fantasía, ¿no?


¡Lástima! Un día, que te metes una línea y que se te atora en las narices y que te entra una gripa rara y tremenda de varios días...


Desapareciste una noche en un chou de circo, choro ondergraundsoso callejerezco bien mamalón y sólo quedó tu sax flotando para caer después al piso de la tarima donde estabas parado. Fin.


¡Lástima! Porque eres perfecto pero pues ni existes, namás te andaba inventando, no eres cierto...


Te inventé para mí y mi sexo. Inventé tu cuerpo para mi cuerpo y mis sentidos. Inventé tu color y tus rastas, tu sax y tu armonía es mía, todo tú eres mío. Te desaparezco y te convierto en una mano, en la mía, en mi lengua, en mis gemidos, te creo hombre moreno y barbado, te hago imagen y sonido. Te hago mío y te convierto en mi pantiblusa, azul, delgada, pegadita, mojadita.


Entré al Auditorio, a un cuarto de fracción del eventazo y después de otro cuarto, que comienza la función...


Un chou de circo, choro ondergraundsoso callejerezco bien mamalón...
Abrí mis ojos con una expresión seguramente muy cagada pero ¡verga! estaba inmóvil y más pinche roca quedé cuando llegó a mis oídos... ¡Hermoso sonido metal, no te vayas nunca!


Era él, eras tú, hombre moreno y barbado, mi mano, mi lengua, mi armonía, mi sax, mi clítoris bañado.


No mames, hace mucho que no usaba esta pantiblusa y orita que la traigo puesta, ¡qué rico se siente!
Por cierto que cuando te escuché tocar me dieron ganas de gemir de un modo casi imperceptible.


Te hago mía, pantiblusa azul, delgada, pegadita, mojadita.


¡Hermoso sonido metal, no te vayas nunca!






— Jarana Mosquito

jueves, 14 de junio de 2012

Intuición

Por la intuición nos acariciamos con palabras
Nuestros sentimientos anónimos
Son el roce de nuestras manos
Mientras nos sentamos en el taxi
Camino a cualquier lugar
Moviéndonos en cualquier momento.

Nuestros dedos entrelazados
Son los juegos de mis sentimientos,
Diez o más son los provocados
Jugueteando con tus dedos,

Y hacen la misma música
Que podrían hacer con tu guitarra
Que podrían hacer con tu acústica
Que podrían hacer con tu cara cuando se sonroja.

La intuición de tu mirada
En la curiosidad fijada
De tus labios que buscan
Los míos para besarnos
Son el cariño
Que tu dejaste abandonado.

Por Sebastián González de León y León.