jueves, 20 de diciembre de 2012

Que te desacostumbres


Bueno sería quebrar de tajo
tu puto egoísmo,
tu quietud, tu espacio
inútil pendejo.

Bueno sería sacarte 
los ojos enajenados
de sombra y basura, 
arrancarte
un día el pellejo.

Desacostumbrarte,

¡que mires con rabia la tragedia!

Cenar despacio
tu carne con grasa
sucia de comerte
lo mismo -mierda- de siempre,
de tragarte
a ti mismo siempre.

Destruir su criadero
de matanza,
malabar del cruce
de las vías alternas,
fijo de horarios,
tarugada y media.

Bueno sería poder amarte
y adornar el concreto
de esta repulsiva urbe,
revestir con saliva suave
el aire esmog...

¡Sin arte


de nada!

El esbelto paisaje
penetrarlo
hasta encontrarlo encinto
de pensamientos distintos,
transmutar su imagen.

Vaciarlo de su mal aspecto,
de su eterna cloaca.

Sería muy bueno
no solapar tu idolatría,
la pestilente gracia
con la que siempre mientes.

Lo sería 
que no miraras complaciente,
que no ocultaras lo que sientes,
que sintieras.

Que murieras ahí echado
de no moverte nunca
y te pudrieras.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

De letras y viajes.

De cuando las letras guían
el amor por ellas es puro,
en prosa, libro o novela,
haz tuya esa gana de querer leerla,
que lo sublime vuele por la vaguedad
del mundo que variopinto se detiene,
te saluda y sigue su cauce 
en la eternidad de lo que es posible.

La pregunta se responde sola,
tienes lo que debes para cambiar
el humor del sazón cotidiano
que tu alma ya no quiere...
enséñale mundos, 
haz dictar a la imaginación
el fruto del árbol que florece
cuando la razón no importa,
cuando sonríes con los labios
impregnados de sentimientos.

Hay algo fácil de saber;
es que la felicidad desamarga 
y crea a lado de letras mundos,
engendra la raíz de toda historia 
que será imaginada por algunos 
hombres ávidos de amor, que en letras encontrarán.
Por Carlos O.

martes, 18 de diciembre de 2012

Sólo falta jalar el gatillo

…Y mientras yacías dormida en la cama, hermosa, lozana como siempre, me permití verificar que la sobredosis de somníferos que te administre la noche anterior hubiera hecho su efecto. Trate de despertarte, pero no te movías. Un silencio espectral impregnaba el cuarto. Todo era tan extraño; en el transcurso de la madrugada –la fatídica madrugada, el último día de nuestra vida-, aún logre percibir tu aliento, los latidos de tu pecho, el calor de tu cuerpo. No sabría decir en que momento te fuiste, lo hiciste sin hacer ruido. Todo lo contrario a como he decidido irme: con un balazo estruendoso, salpicando mis sesos por todo el lugar. Solo así sabrán que me he ido. O puede que también solo de esa manera se enteren los vecinos, mi familia, el mundo entero, de que alguna vez existí. Pero ello es algo que en este momento ya no me importa. La vida, que se joda. La gente, que se joda. Prejuicios, intolerancia, despotismos, ¿Qué podría extrañar genuinamente de esta vida? Solo a ti nena, pero decidiste acompañarme, suicidarte conmigo. Esa decisión tuya es algo que aún no logro comprender. Y lo hiciste desde el momento en que te dije que mi enfermedad era terminal, y que solo me quedaban dos meses de vida –por cierto, los más felices de mi vida-, ¿Fue un acto de amor, o el pretexto perfecto para abandonar una vida sin pasiones y que me decías, con desesperanza, tristeza profunda, te aburría hasta el hartazgo? Reflexiones sin importancia. Ha llegado la hora. Curiosamente, justo en ese momento, los dolores extenuantes que me han aquejado desde el comienzo de mi enfermedad desaparecen por completo, sin la necesidad de tomar analgésicos. La idea de que voy a morir de verdad me golpea, se hace real, y un miedo intenso y fuerte, como jamás lo he sentido, escala rápidamente por mi cuerpo cuando coloco la pistola en mi cabeza. Solo me falta jalar el gatillo...

domingo, 16 de diciembre de 2012

¡Ay Helena!


¡Qué bonito
     poema eres Helena!

Y que suceda una tragedia
     Tan sangrienta por ti, es triste

Pero no es tu culpa.
     Tu nunca llegaste a Troya…

¿Qué tan lejos podemos
     llegar por un fantasma?

¡Por un voto de
     Confianza!

No es tu culpa ser la tragedia
     Eras mi verdad
          Eres mi razón
               Eres mi mentira

Ojala no fueras un fantasma
     Yo sólo quería hacerte el amor en Troya…

Por Sebastián González de León y León.

viernes, 14 de diciembre de 2012

El engaño


No, no es sólo el engaño
Es descubrir el relleno
Que si para un rebaño es sueño
Para la verdad es veneno

En los inviernos helados
Lo que vida da,
algunas veces quita
Pues bajo no es suelo
Y por ahí la gente
Camina por algunos lados

Debajo del engaño
Es bajo el agua
Donde no sólo peces nadan, sino
También los cuerpos encerrados
Buscando ver un cielo
Pensando en el pasado invierno

Pues ellos, también
Sufrieron de un fantasma
De un pequeño engaño.

Por Sebastián González de León y León.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Bocado de alcohol y manjar


Nada más 
que bocas
de sonrisas chuecas.

Bocas 
y besos en las manos,

besos en las manos
que besan de lengüita 
los dorsos de las manos,
como en la infancia,
para aprender a darlos.

Eres mi bocado 
de alcohol y manjar
que se siente en todo el cuerpo,
encaje pegado a la carne
de sudor y deseo.

Amables se saludan nuestros ojos,

ojos pequeños
que sonríen,
que se plisan.

Ojos ajenos
que caen mal
a veces.

Que se ponen sombreros diminutos,
que se desnudan
a veces.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Estar.

Hay confusiones de trivialidades,
pero nunca disturbios por decisiones,
los ríos caudalosos gritan,
los lagos tranquilos respiran.

La vida se pasa en eso,
respirando y gritando por conciencia,
dignificando cada acto producto de ella,
congratulando lo bueno y castigando lo cotidiano.
Amigo, nunca te separes de ella,
será tu fiel consejera, tu guía hasta la muerte,
dotará de color lo común
o hará los días mas negros
que una noche nublada.

Todo se va en cosas que pasan,
se hacen rancias o se avivan,
oler una espiga o caminar en fuego,
cada cosa es la construcción 
de ideas que juntas conforman 
el hecho de estar vivo.

Por Carlos Osorio.