miércoles, 6 de marzo de 2013

Condenas.

¿Qué hacen pájaros con mi sombra?
dejen volar las plumas del viaje,
que poco a poco su final viene,
anunciando la ruin sinfonía
de un corazón decadente.

¿Qué quieren voladores de mi?
aterricen y terminen el destino,
dejen de ahogarme con el aire sumiso.

¿Por qué me dejan así?
respiran el mundo frágil colosal,
me dejan caer del cielo hacia un colofón

¡Dejen de condenar todo a un final!

Por Carlos Osorio.

martes, 5 de marzo de 2013

Quiero hacer con usted, lo que la primavera con los cerezos.


Quiero hacer con usted, lo que la primavera con los cerezos.

 

Disculpe el atrevimiento, pero lo observo

pensativo, distante, ido.

Quiero preguntarle qué piensa, me intriga su mente,

y su voz apenas  la conozco.

 

¿Está usted vivo o sólo lo imagino?

 

Lo miro paciente, ahí, quieto, tranquilo,

inhalando y exhalando, y con cada paso de su respiración

s me eriza la piel.

Me atrae joven  de los ojos cafés;

Y lo único que tengo de usted es un ademán con su mano

     (l derecha para ser exactos)

y la sonrisa, que cada que me otorga la dicha de observarla

me siento realizada. En calma.

 

¿Me respondería una pregunta?

¿Podría sentarse a mi lado y brindarme su presencia?

 
Por Arai G.

 

lunes, 4 de marzo de 2013

Soy mármol, soy piedra, soy povo


Soy mármol, soy piedra, soy polvo; soy materia de otra clase. Estoy hecho de partículas pequeñas, de átomos microscópicos, de briznas de ser. Reposo en el molde de las esculturas, me labran letras, nombres, mensajes, fechas… No puedo partir de mi sitio. A veces, soy ese polvo que queda después de tallar la roca y divaga por el ambiente. Varío de estado, me transformo en estatua, me paralizo. Luego la gente me imita. A veces me quiebro por dentro, a veces la fisura se nota en mi tez, grisácea, dura y fría como si el sol no existiera. Alguna vez fui la columna de una catedral, luego fui cariátide. Me transformaron en gárgola, después en rostro desfigurado. Varios años estuve en un museo; me veían atónitos, como si mis ojos vieran, como si se movieran. Pues sí, estoy vivo, vivo por dentro. Respiro por los poros de mi material, siento con la misma intensidad que los humanos. Escucho lo que dicen de mí. Veo sin vendas en los ojos, y aunque mis ojos no se mueven, y no parpadeo, miro, observo los atardeceres que se impregnan en mi superficie. Soy un ser extinto, extinto entre las sombras de la existencia. Me escondo de las nuevas obras de arte. Estoy sujeto a los cambios del ambiente… He sentido la lluvia, las gotas de agua que mi piel permeable absorbe y apagan mi sed de ser. Algunas se resbalan más lentamente que otras, y me traen noticias de otros polvos, de otras piedras, de otros mármoles. No conozco más allá de mi espacio y mi tiempo, aunque he vivido desde hace mucho. He sido base de edificios, ornato de palacios, y a veces, sólo una mísera piedra de río. Diremos que son como mis otras vidas. Y luego el ábrego me hace levar, y levitar, y viajar por muchos confines inesperados. Y quedo impregnado en forma de ceniza en paredes, vidrios, claros y espesos. Ya no quiero ser mármol, ya no quiero ser piedra, ya no quiero ser polvo. Quiero ser humano, y sentir cómo persona, quiero hablar como los seres inteligentes, y saber sobre la vida. Quiero observar con varios puntos de vista los atardeceres, y quitar el polvo de las paredes. Sentir la brisa húmeda sin que estropee mis facciones, sin que me deteriore. Quiero ser como la gente, desplazarme como ellos, caminando hacia los destinos, quiero aspirar los perfumes del existir, pero sobre todo, quiero amar como persona, quiero querer a mis semejantes, y procurar la paz del mundo. Pero estoy atrapado entre lo sólido de la materia, entre lo superficial del diseño, entre trozos de roca, entre polvo apelmazado. Estoy atrapado entre lo que soy, soy inerte, soy yacente, soy gris, duro, liso, permeable, frágil; soy mármol, soy piedra, soy polvo…


Hernán Sicilia (17)

domingo, 3 de marzo de 2013

Sin uniforme caminar

Sin uniforme caminar
No se detiene entonces
Pues sin diario mirado
No hay parada

Libros pasan
Con lástima
Y lastima la
mirada

Imagen figurada
Imagen de verdad
Imagen que no cae
Ante burdos titubeos

Imagina la verdad
Que no sucumbe
Ante la emoción
de la melancolía
Que si no destruye
no consume

Parálisis, estática
Una mujer
Imagen de mujer
Verdad
Verdad de una mujer.

viernes, 1 de marzo de 2013

Espectro


Espectro de una sonrisa sin marchitar.
Espectro de un tacto frio y lejano.
Espectro de una cara sin olvidar,
espectro de tu luz que ah de emanar.

Espectro de una sonrisa sin marchitar,
espectro de unas manos susurrantes,
espectro de una cara sin olvidar,
... espectro de tu luz ah de emanar.

Espectro de sonrisa llena de vida,
ahora floreces marchitando la mía,
tranquilizas mi pánico con pétalos:
flor delicada, venenoso espectro.

Espectro de una manos amantes
destilan el mismo aliento
y lo entregas al Dios del viento
para que lo esparza y desmiembre.

Espectro de una cara sin descifrar,
con sus expresiones alzar mi altar
en los cementerios de la perversión,
entierran en mis entrañas su canción.

Espectro de tu luz que ah de emanar
la bella fantasía del “enamorar”.

Espectro sobre la litúrgica tumba,
entre la obsesión y el amor,

con tus espinas llenas en brazos,
versos aborto, versos aborto; aborto,

ESPECTROS.

Por Alx

miércoles, 27 de febrero de 2013

Bastó mirarte.

Sólo me basto mirarte de lejos,
casi pareciera que me ocultaba de encontrar tu presencia.

Mirarte, analizarte, imaginarte.
Sólo eres la idea que tengo.
Observarte, pensarte, creerte.
Tener tu concepción en mi mente.

Eres un total misterio, siempre mirando con ojos perdidos.
¡Que lejano estas! Y pareciera que te vas aún más.

Podrías pasar un rato, aquí a juntito, hablando sin hablar.
 
Por Arai G.

lunes, 25 de febrero de 2013

CREYERON QUE LA SAL HARÍA

                             A Luis Alberto Gómez del Campo

Creyeron que la sal haría
no florecer de nuevo los huertos de Cartago,
que su suelo sería estéril.
No pensaban que habría rosas
que crecen en las sales de Cartago
tras el asedio,
que habría gotas de miel
que perfuman el vino que quedó.
Será basta la fuente con el nuevo aguador.

Hernán Sicilia (23)