jueves, 9 de agosto de 2012

Armarnos es como amarnos.



Soñar no cuesta nada
aunque a nosotras nos ha costado la vida.
Vivir no cuesta nada
aunque a nosotras nos ha costado la muerte.
Morir no cuesta nada
aunque a nosotras nos ha costado la patria.
La patria no vale nada
aunque la nuestra se construya en dignidad,
se destruya con metales
y de las palabras vuelva a levitar.
Nos armamos,
nos amamos,
no nos dejamos.
Si escuchan nuestra voz, no callen nuestro corazón,
andamos rebeldes pero contentas,
¿pobres?
pobres ellos, los otros que no caben en nuestro mundo.
Nuestro mundo no vale nada,
pero la nada nos permite perdernos y
encontrarnos en la gloria.
La gloria no vale nada,
pero la nada nos permite re – escribir nuestra historia.
PAZ

En memoria de las mujeres zapatistas.

Por Buja.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Atavismos liberados.


Hermosos límites, bellos atavismos
rodeados de certezas descomunales,
para ti lector, que te veo, que te respiro,
escribo esto, confío esto;
nuestro mundo nos permite ser,
tómalo y disfrútalo, explótalo,
reúnete con ellos, quédate solo,
respira tu libertad, regresa a comunión.

Encuentra un balance de entre todo,
de entre la niebla, para ser, para notar
deseo puedas percibir, oler, tocar,
triunfo es ser, es poderte valorar,
es que amado puedas estar.

Carlos Osorio.

martes, 7 de agosto de 2012

El mounstro que se convirtió en gota, la gota que se convirtió en mounstro

Cuan difícil es encontrar algo que nos atraviese el pecho...

Quizá porque con el tiempo la armadura se ha endurecido; de tal manera que sólo hay dos formas de penetrarla: de golpe, intempestivamente o lenta e "imperceptiblemente", como la gota de agua que cae siempre en el mismo lugar hasta perforar la piedra.

Esa gota que ves, pero ignoras porque subestimas. Esa que forma parte de tu escenario por años, hasta el día en que te atraviesa y no hay marcha atrás.

¡Qué pena que la pobreza se haya convertido en la gota que el egoismo colectivo resiste! Que haya dejado de ser ese mounstro que podía atravesar nuestra coraza y dejarnos sangrar.

Sangrar de vergüenza, de dolor por el otro, sangrar como sólo los humanos sangran.

Me pregunto si algún día esa gota recobrará fuerza, si un día llegará a darnos una estocada al corazón gritando: ¡Estoy aquí aunque me ignores! la miraremos a los ojos y nos daremos cuenta que no es una inofensiva gota, sino el mounstro presente siempre que carcomió desde las entrañas todo un pueblo.

O si la gota logrará perforar la armadura antes que el portador deje de ser humano...


Por Santa Irais Chamorro.

lunes, 6 de agosto de 2012

Consejos de Taberna (I).


«Amigo deja de seguir a esa dama, hay muchos peces en el mar». Dijo un hombre a otro hombre, que desde ese día se embarcó decidido, en un pesquero. El hombre recorrió motivado todos los océanos y mares conocidos, tratando de hallar por fin, aquel pez colorado que lo esperaba en algún recóndito lugar del mundo acuático.

Quizás lo encontraría en la calidez  tropical de un islote del caribe, o posiblemente en la insólita frialdad de los mares polares. No lo sabía. Pero si de algo estaba seguro el hombre timorato –ahora noble pescador–,  era de que a pesar de las adversidades de la vida, se encontraría con el pez de su destino al mirarlo a los ojos: no importando si éste resultara ser un tímido y saltarín salmón, o una agresiva barracuda esperando a su presa, en las turbias y misteriosas aguas del Mediterráneo.

Alan Santos.

domingo, 5 de agosto de 2012

El martinillo


El martinillo suena
Para desafinar la guitarra
¡Eso qué!
A todos nos inspira
Para apagar la cigarra

Suena la pasión
¿Qué mejor que descubrir un sueño?
Tu eres quien destapa la alegría
Sólo con tu oido y dedos

Me gustaría cantar por el artista
O por el que hace estrategias infalibles
Decir por la que ve el pasado artista,
Como aquella que conoce la vida
O la que vive los animales
Me gustaría decir lo que siente
El que me repite
Pensar en qué decir por quien denota experiencia con pelo encanecido
O la que dejó una carrera por entender los espacios
Y quien entiende nuestro cuerpo humano

Pero canto por mi grilla voz
Para decirte que mi cric-cric suena contigo
Y siempre vamos a bailar al son del martinillo.

Por Sebastián González de León.

viernes, 3 de agosto de 2012

...y nos dormimos a besos.

Nos dormimos a besos,
llenos  de júbilo.
Nos sentimos los labios,
nos tocamos las manos.
Descubrimos lo que
es querer de a poco.
Dejar que mande la emoción.

Inmóviles esperamos a que llegara,
tal vez por que nunca vislumbramos
que podía traernos.
Nos llenó el alma, nos trajo paz
nos dio el aliento.

Volvimos a casa, desnudos de sueños
llenos de fe.
No temimos.
Nos vimos reflejados, el cliché se cumplió,
nos vimos sin siquiera mirarnos.

Temblaron nuestras manos, se nos
hicieron las ganas de compartir el tiempo.
Nos refugiamos del exterior,
aprehendimos el momento.
Respiramos...y nos dormimos a besos.

Por Mariposa. 

jueves, 2 de agosto de 2012

Los infiernos.


Ellos están donde ya nadie los puede ver,

donde los otros juegan a la guerra.

Los extrañados,  los súbitos, los equivocados,

los fragmentados. Olvidados.



Ustedes piensan que lo merecían,

que las balas detienen a las balas

y el dinero compra dinero;

que la muerte hace justicia

y que ellos no son nuestros.



Nosotros perdimos la guerra,

una que nunca declaramos.

Unos ojos, una voz, un abrazo, un recuerdo,

olvidados, negados, ignorados

los daños colaterales.



Los otros siguen viviendo entre lujos,

cantando canciones, comprando mujeres,

siendo presidentes, candidatos,

siendo la justicia que persigue

jugando a la guerra, generando infiernos.


Por Juan Fredi Leyva Payan.