miércoles, 20 de marzo de 2013

Promesas rotas.

Es la sombra del sol,
que toma de la mano
a la dama que promete
vivir en el hogaño.
Es el dolor de un viaje
que no tiene parajes.

La promesa rota se funde,
se une para mostrar nada
que a alguien pueda lastimar,
la dama vive ahora en el antaño.

No esperéis al carruaje,
que tu vida anda sin
esos caballos salvajes,
se impaciente y vete,
por que la promesa esta suelta,
aquella dama que vivía,
ahora se escurre
en lágrimas de melancolía.

Por Carlos Osorio

martes, 19 de marzo de 2013

Alejandra

 
Vámonos a donde nace el silencio
aunque el frío duela
y las palabras quemen.
En la boca de quien las dice,
en los oídos de quien escucha,
en las manos del que esto escribe.
 
Porque la Luna se oculta
y se muestra al otro lado
tú caminaste hacia ella, para mostrarte luego.
Allá, donde se guarda el Sol.
 
Mírame, sonríeme, vuelve tus ojos,
no mires hacia adentro, así;
que la vida te haga viento, canción, momento
en el que tus manos tocaban colores
y de tu boca salían imágenes
con que tu nombre grabaste.
 
Mientras, nosotros nos quedamos aguardando más que tú
Sin embargo, vámonos, juntos
a donde el Padre y la Hija
y el espíritu humano.
Alcanza nuestras voces,
quédate aquí dentro
de las letras,
de las luces,
la nostalgia con que llevo tu instrumento.
En mi música, estás,
en mis versos, estás,
en mi reposo, estás,
en nuestra ausencia, estás,
Porque,después de nada
¿Qué es la muerte sino vida en los otros?
 
Por Juan Fredi Leyva Payan.

lunes, 18 de marzo de 2013

ODISEO A TELÉMACO

Mi querido Telémaco,

                         La Guerra de Troya
ya terminó; no recuerdo quién fue el vencedor.
Sin duda que los griegos, sólo ellos dejarían
tantos muertos tan lejos de su propia nación.
Pero aún, el camino a mi casa ha sido eterno.
Mientras perdíamos el tiempo allí, Poseidón,
casi parece, estiró y extendía el espacio.

Ya no sé dónde estoy ni qué lugar puede ser
éste. Podría parecer alguna isla ruin,
con arbustos, edificios, y cerdos que chillan.
Un jardín ahogado en yerbas; una reina u otra.
Pasto y piedras enormes… ¡Telémaco, hijo mío!
Para un errante los rostros de todas las islas
se asemejan unos al otro. Y la mente yerra,
contando olas; los ojos, llagados de mar,
corren; y la carne del agua obstruye el oído.
no logro recordar cómo se inició la guerra;
incluso qué edad tienes--no me puedo acordar.

Crece, entonces, Telémaco mío, crece fuerte.
Sólo los dioses saben si nos veremos luego.
Ha sido mucho desde que dejaste de ser
aquel bebito ante el cuál araba con los toros.
De no haber sido por los trucos de Palamedes
seguiríamos viviendo bajo el mismo techo.
Quizá él estaba en lo correcto; lejos de mí
estás tan a salvo de las pasiones edípicas,
y tus sueños, Telémaco, son irreprochables.

                       
                           Joseph Brodsky  (versión original en inglés)

                           Versión al español, Hernán Sicilia (23)

domingo, 17 de marzo de 2013

Y empiezo a escribir con una pluma renegada a hacerlo



Y empiezo a escribir con una pluma renegada a hacerlo
(Arriba la prueba)

Yo como la pluma; reniego,
de todos los cadáveres vejados,
de las cabezas tiradas en el cemento,
de las gotas de sangre salpicadas en mi rostro.

Me rehúso a hacer la analogía, entre las cabezas esparcidas en la calle
Y los granos de arroz esparcidos en el umbral de las iglesias

Reivindico a la muerte,
quiero morir como se debe ,
quiero morir de vida y no de muerte
a manos de la naturaleza
y no dejar mi vida en una cifra
         
        38000 muertos

Hoy un poeta decidió no volver a hacerlo ,
por lo menos delante del papel;
pero yo se que seguirá
Disparando,
Perforando cerebros y corazones;
Porque su grito es el silencio…..

SILENCIO
        SILENCIO
                  SILENCIO
                            SILENCIO
                                                    SILENCIO
                          !KABUM¡
                               !RATATATATATATATA¡
                                     !TRRRRRRRRRRRRRRR¡
                                           !ABCDEFGHHHHHHHHHHHHH¡
Y aquí la diferencia
Sus balas son palabras no pólvora,
Sus granadas desprenden versos, no esquirlas
Y aunque apuñala corazones les da vida.


Por Jorge.

jueves, 14 de marzo de 2013

En mi muerte (no te quiero)

En el bosque,
entre el quebradizo café
y el puro verde
y la puerta 
y tu nombre,
la luz y la sombra pisada
y una nube,
tu cabeza y la lumbre
de la noche antepasada/atempestada,


                       No te quiero

          no te quiero

                                              no te quiero

no te quiero.


En mi muerte
(no te quiero),
en la laguna,
en las rosas y en los pueblos,
los olores y los humos,
en el cuento y en el viento.

En la cadencia del zumbido silencioso de la cama oscura,
tu cabeza y mi cintura,
tu cabeza y la lumbre,
y la lumbre
y la fiebre de la noche atempestada/antepasada,

                           
                                  No te quiero

                                                 no te quiero

                no te quiero

no te quiero.

miércoles, 13 de marzo de 2013

La hojarasca.

La hojarasca que ha caído
es la palabra muerta,
vacía de sí, se ha ido.
!Que ironía¡
La armonía que mostrabas
se queda en el lodo 
de tu insolvencia,
se queda media muerta.

Los árboles fijan raíces,
su lenguaje es eufonía,
contrario a las acciones
que de mi disponías,
urdiste una trampa,
donde luego naufragaría. 

Ahora le pido al camino 
me lleve a lo normal,
a lo ordinario, 
que me aleje de los árboles,
de la hojarasca que 
haces al dejar caer tu sed.

Carlos O.

martes, 12 de marzo de 2013

Ojos misericordiosos.

Esos, tus ojos misericordiosos.

Me vez, y tus ojos me dan calor.
Siento que estoy en mi hogar;
me vez y tus ojos me dan paz.

Esos ojos color café
me dan la sensación
de que los he visto desde siempre.

Tengo el placer de mirarlos a diario
y resulta aun más placentero,
saber que yo en ocasiones cruce por ellos.

Pero me causa rabia, envidia, celos…
Le tengo hasta odio;
a la que tenga el privilegio de que tus ojos
(esos ojos que me encantan)
la miren con amor.
 
Por Arai G.